MURCIA. La cirugía robótica se ha consolidado en la Región de Murcia, en poco más de cuatro años, como una técnica menos invasiva, más segura y que contribuye a una recuperación más rápida del paciente. En total se han realizado 5.027 intervenciones con el robot DaVinci desde que entró en funcionamiento el primero de ellos en el hospital Reina Sofía de Murcia en octubre de 2021.
En los primeros tres meses de funcionamiento se materializaron 94 cirugías mediante este sistema, la mayoría urológicas y de cirugía general. Ya en 2022 se llevaron a cabo más de 860 intervenciones quirúrgicas y, año a año, la cifra ha ido aumentando hasta que en 2025 se alcanzaron las 1.487 y se ha abierto a distintas cirugías, como cabeza y cuello o ginecología.
“La adquisición de los robots DaVinci supuso una importante inversión al servicio del paciente, ya que la técnica que se usa con ellos es más precisa y menos invasiva”, resaltó la gerente del Servicio Murciano de Salud, Isabel Ayala.
Salud invirtió cerca de 10 millones euros en la adquisición de estos cuatro equipos DaVinci que están instalados en el hospital Virgen de la Arrixaca, el Reina Sofía y el Morales Meseguer, de Murcia, y en el Santa Lucía de Cartagena.
En concreto, durante 2025 se realizaron 444 intervenciones en la Arrixaca; 400 en el hospital Santa Lucía; 331 en el Morales Meseguer y 312 en el hospital Reina Sofía.
Mayor precisión
Estos robots permiten que el cirujano no opere directamente, sino manejando virtualmente desde una consola unas pinzas que reproducen los movimientos que realiza el facultativo. El sistema traduce los movimientos de las manos del médico en impulsos que son trasmitidos de forma literal a los brazos robóticos, de manera que se llega a zonas de difícil acceso y se reducen las pérdidas de sangre.
Además, el cirujano dispone de visión en tres dimensiones, con un aumento de la imagen de hasta 10 veces más, lo que favorece que puedan trabajar con una mayor precisión. De esta manera, resulta más fácil el acceso en anatomías complicadas, se obtiene una excelente visualización de los puntos de referencia anatómicos y de los planos tisulares (las capas anatómicas que se afrontan durante una sutura), y se elimina el temblor fisiológico o movimientos involuntarios del cirujano, así como el cansancio postural tras largas horas de intervención.