ORIHUELA. El Consorcio Vega Baja Sostenible, responsable de la gestión de residuos de 27 municipios de la comarca, ha instado a los ayuntamientos a reforzar las políticas de prevención en la generación de residuos y a mejorar la separación en origen, con especial atención a la implantación de la recogida selectiva de la fracción orgánica. Además, la entidad vuelve a reclamar un acuerdo entre los municipios para impulsar la construcción de una Planta de Tratamiento Mecánico-Biológico (PTMB) en la Vega Baja, una infraestructura que considera “imprescindible” para garantizar una gestión eficiente y sostenible de los residuos.
Ante las críticas lanzadas desde algunos municipios por las incidencias registradas en la Planta de Transferencia de Dolores, el presidente del Consorcio, Francisco Cano, ha recordado que la competencia en materia de residuos corresponde exclusivamente a los ayuntamientos y que, sin una correcta separación en origen y sin una planta de tratamiento propia, resulta “muy complicado” alcanzar los objetivos de reciclaje marcados tanto a nivel autonómico como europeo.
Menos costes y menos emisiones
Cano ha defendido que la planta de transferencia de Dolores cuenta con capacidad suficiente para gestionar las toneladas de residuos que genera la comarca y ha atribuido las colas registradas en las últimas semanas a la falta de infraestructuras propias. Esta situación obliga al Consorcio a trasladar los residuos a plantas alejadas, con condiciones específicas de admisión, lo que provoca continuas redistribuciones de flujos “de difícil previsión”.
No obstante, el presidente ha reconocido la gravedad del problema y ha avanzado que el Consorcio, junto a la empresa concesionaria, está estudiando la implantación de medidas de mejora que se adoptarán “en breve” para reducir los tiempos de espera de los camiones recolectores en la instalación de Dolores.
Según los datos aportados por la entidad, la ausencia de infraestructuras propias ha provocado que los residuos de la Vega Baja recorran cada día miles de kilómetros para su tratamiento, incluso fuera de la Comunitat Valenciana. De hecho, el número de plantas a las que se trasladan los residuos ha pasado de cuatro a trece en apenas dos años, mientras que los kilómetros recorridos por los camiones se han incrementado un 150%, al pasar de los 65.000 kilómetros previstos en el plan inicial a los 185.000 kilómetros actuales.
A esta problemática se suman las restricciones impuestas por algunas plantas externas, que en ocasiones rechazan los residuos procedentes de la Vega Baja debido a la mala separación en origen y a la elevada presencia de impropios.
Abandonar el Consorcio, una opción inviable
Respecto a la posibilidad planteada por algunos ayuntamientos de abandonar el Consorcio Vega Baja Sostenible, la entidad considera que se trata de una opción “utópica”, ya que cualquier modificación en su composición exigiría cambios en la normativa autonómica. Además, los municipios que optaran por salir deberían asumir las amortizaciones de las instalaciones existentes y garantizar por su cuenta una correcta gestión de los residuos, incluyendo la disponibilidad de infraestructuras propias.