MURCIA. El director de Organización y Excelencia Operacional de Hefame, Francisco Lafuente, ha defendido que “la innovación real en los almacenes nace de la capacidad de cambiar”, y ha subrayado que la tecnología “es una herramienta extraordinaria, pero una consecuencia, no el punto de partida”. Así lo ha manifestado durante su participación en la mesa redonda ‘Innovación Logística en el Almacén: Digitalización, Automatización y Eficiencia’, celebrada en el marco del encuentro ‘Desayuno Logístico Exclusivo: Transporte Eficiente y Almacenes Digitalizados’, organizado por Generix.
Durante su intervención, Lafuente ha explicado que la transformación de los almacenes no debe abordarse desde la incorporación indiscriminada de soluciones tecnológicas, sino a partir de la identificación precisa de los retos operativos y de servicio. En este sentido, ha señalado que “la verdadera innovación empieza por detectar el cuello de botella, el proceso que debe mejorar o el nuevo nivel de servicio que se quiere ofrecer al cliente, y solo entonces buscar la tecnología adecuada”.
El representante de Hefame ha incidido en que la cultura corporativa y la agilidad en la toma de decisiones son factores determinantes para que la innovación tenga un impacto real y sostenible. Según Lafuente, “innovar no consiste en adquirir tecnología por sí misma, sino en aplicar una disciplina de resolución de problemas que permita transformar la operativa con sentido, eficacia y visión de largo plazo”.
En relación con las tendencias que están impulsando la excelencia operativa en logística e industria, Lafuente ha destacado que, “junto al avance de la automatización y la robotización, el verdadero elemento diferencial reside en la inteligencia que dirige los procesos”. En este punto, ha puesto el foco en la evolución desde modelos de control reactivos, basados en grandes cuadros de mando, hacia sistemas de monitorización inteligentes y proactivos, capaces de detectar anomalías en tiempo real y anticipar incidencias antes de que impacten en la operativa.
Según ha explicado, el reto ya no es solo disponer de datos, sino identificar qué variables o combinaciones de variables permiten prever mejor una disfunción o una oportunidad. En este contexto, ha remarcado que “la excelencia del futuro es construir sistemas que aprendan, predigan y, sobre todo, nos permitan anticiparnos”.
Previsión de la demanda
Lafuente ha señalado también el profundo impacto que la tecnología está teniendo en la cadena de suministro, hasta el punto de estar “redefiniendo casi todos los eslabones”. Durante su intervención, explicó cómo la inteligencia artificial ya está presente desde las fases iniciales, con la selección inteligente de proveedores y el seguimiento de las relaciones con los mismos, hasta los procesos internos del almacén, donde la robotización del picking, los automatismos de almacenamiento o la carga y descarga de camiones están transformando la operativa.
En este ámbito, ha explicado que Hefame está impulsando un enfoque predictivo que enriquece los modelos tradicionales con información del entorno que afecta al consumo y a la venta. Entre otras variables, ha señalado la integración de datos de salud pública, el seguimiento de las olas de gripe en el hemisferio sur, la información meteorológica y factores sociales como campañas de prevención, calendarios escolares o eventos que alteran los hábitos de consumo.
Este modelo, ha indicado, permite anticipar picos de demanda, optimizar el inventario, reducir el riesgo de roturas de stock y evitar sobrealmacenamientos, lo que se traduce en una mejora directa del servicio que Hefame presta a las farmacias. “Se trata de dejar de planificar sobre lo que ya ha sucedido para empezar a planificar sobre lo que está a punto de suceder”, ha resumido.
Como reflexión final, el director de Organización y Excelencia Operacional de Hefame ha apostado por la inteligencia artificial como principal palanca de innovación para los próximos años, siempre integrada con datos y automatismos. En su opinión, esta convergencia permitirá avanzar hacia un modelo de logística autónoma en el que el almacén sea capaz de percibir su entorno, tomar decisiones y actuar en tiempo real para optimizar simultáneamente coste y servicio.