CARTAGENA (EFE). Nuevo portazo en Vox y esta vez con consecuencias políticas importantes. La diputada regional Virginia Martínez García, tras sentirse "profundamente decepcionada" con el rumbo de la dirección de su partido, anuncia a la Mesa de la Asamblea Regional su decisión de abandonar el grupo parlamentario e incorporarse al Grupo Mixto hasta el final de la legislatura.
"Solo me queda dar un paso a un lado y esperar a que el partido se recomponga, ya que seguir en él sería avalar las malas actuaciones de unos pocos con mi silencio", denuncia en una dura carta. Virgnia Martínez se pasa así al grupo donde ejerce su anterior jefe de filas, José Ángel Antelo, y también los diputados de Podemos e Izquierda - Unida, María Marín y José Luis Álvarez-Castellanos.
Este movimiento es un golpe duro para Vox, porque pierde su condición de aliado decisivo para el PP en la Asamblea Regional. Los populares cuentan con 21 escaños y necesitan dos votos más para la mayoría absoluta. Ahora esa vía puede llegar por los dos exparlamentarios de Vox. Precisamente Antelo ya pedía este lunes que se desbloquearan proyectos como la Ley de Vivienda y daba a entender que si no se había aprobado era por "el bloqueo" intencionado de Vox.
Martínez, por su parte, se marcha entre fuertes críticas y acusaciones a la dirección de Vox: "Nos encontramos con una cúpula que acumula cargos para recibir sobresueldos y que se dedica a expulsar a referentes de talento que brillan con luz propia, para que no hagan sombra a quienes no la aportan".
Tras haberlo meditado detenidamente y como consecuencia de mi profunda decepción con el rumbo que ha tomado @vox_es bajo la actual dirección del partido, hoy he comunicado a la Mesa de la Asamblea Regional de Murcia mi decisión de dejar de pertenecer al Grupo Parlamentario VOX.… pic.twitter.com/g4zdqiXmyL
— Virginia Martínez 🇪🇸 (@virginia_vmg) April 14, 2026
En un texto compartido en redes sociales, reflexiona: "Vox se creó como un partido diferente, un partido que venía a cambiar la política tradicional de redes clientelares, subvenciones, abusos con el dinero público y político al uso que hacían carrera de ella. En Vox defendíamos que los partidos se tenían que financiar exclusivamente con las cuotas de sus afiliados y ser transparentes e independientes. Vox nació para acabar con los “chiringuitos”, para huir de la mediocridad y para atraer la profesionalidad y el talento, con una máxima indispensable, que las personas que lo integraran viniesen a servir a España y no a servirse de ella".
Sin embargo, ahora, denuncia, se encuentran con "familiares y amigos de la cúpula", que "no solo en puestos de responsabilidad, sino también en los múltiples satélites: medios de comunicación cuyo máximo financiador es el partido, una fundación -Disenso- a la que se le desvían ingentes cantidades de dinero, o un centro de formación -ISSEP- que vive de la formación interna". Y añade: "Todo ello, pagado con el dinero de los afiliados y con la financiación pública que se recibe a nivel nacional, autonómico y municipal, dejando sin recursos económicos suficientes a los equipos provinciales, que se ven obligados a funcionar con voluntarios que trabajan de manera desinteresada y que, en la mayoría de los casos, tienen que poner dinero de su propio bolsillo".
Ya se abstuvo en la reunión de Vox para apartar a Antelo

- La diputa de Vox Virginia Martínez. -
- Foto: DANIEL SABIOTE (VOX)
Hasta ahora había guardado silencio. Pero Martínez había sido la única diputada que se abstuvo en las decisiones que se adoptaron en la reunión de urgencia que organizó Vox en Murcia para tratar la marcha de Antelo con la presencia Montserrat Lluis, la secretaria general adjunta y vicesecretaria Nacional de Acción de Gobierno y Coordinación Parlamentaria. Los diputados pactaron el relevo de Antelo por "mayoría absoluta". Es decir, no hubo unanimidad, ya que una de ellos no firmó por "no querer posicionarse en contra de ningún compañero, gesto que respetamos", apuntó en su momento el hoy portavoz parlamentario Rubén Alpañez.
"Vox no debería ser la tercera fuerza"
En el mismo comunicado, Martínez opina que la carta enviada a los afiliados y simpatizantes el pasado 1 de abril por el secretario General, Ignacio Garriga, "es un cúmulo de despropósitos que solo demuestran una absoluta falta de autocrítica". A su juicio, "sin principios ni valores, Vox no debería seguir siendo la tercera fuerza política en todos los sondeos, incluso sin volver a alcanzar, ni por asomo, los casi cien escaños que llegó a alcanzar en sondeos de 2021". Y agrega: "Es incomprensible que todavía seamos la tercera fuerza política cuando nuestros homólogos en Europa o están gobernando o están ganando elecciones.
Lamenta además las salidas de personas "referentes" en Vox: "El partido -construido con el esfuerzo de miles de afiliados y voluntarios- se ha visto dañado por decisiones que no solo han proyectado desorganización y falta de criterio, sino que también han provocado conflictos internos absolutamente innecesarios. Los constantes y desafortunados ceses y expulsiones de referentes dentro del partido , la pérdida de talento y de perfiles variados y los insultos cruzados en período electoral, han creado una imagen terrible del proyecto de la que será imposible recuperarse sin realizar profundos cambios".
También se muestra crítica con la "deriva" ideológica y los pactos "mal gestionados": "Están dando pie a acuerdos que no son reconocibles por aquellos que nos han votado: los ciudadanos votaron a Vox para que cerrásemos los centros de MENAS, no para que los abriésemos a las afueras; votaron a Vox para que cerrásemos las televisiones autonómicas, no para que nuestro director de Comunicación cobrase un sueldo de una de ellas; votaron a Vox para que frenásemos la inmigración ilegal, no para que cobrasen ayudas a los tres años de haber llegado, y votaron a Vox por ser el único partido verdaderamente liberal en lo económico, no un partido estatalista e intervencionista con frases e ideas sacadas de algún discurso de Podemos".
Y concluye: "El tiempo que queda de legislatura trabajaré desde el Grupo Mixto, para defender que los principios, valores y objetivos originales por los que los ciudadanos votaron a Vox, sean adecuadamente defendidos y representados dentro de nuestra Región de Murcia".