MURCIA. En marzo de 2023 la izquierda murciana allende al PSOE firmó un pacto histórico: Podemos e Izquierda Unida al fin se daban la mano y acordaban concurrir juntas a las elecciones autonómicas. Aquel acuerdo se materializó dos años después, en junio de 2025, cuando el diputado morado Víctor Egío cedía su escaño al exlíder de Izquierda Unida José Luis Álvarez-Castellanos para que se sumara a la Asamblea Regional junto con la portavoz del Grupo Mixto, la morada María Marín. Desde entonces ambas voces funcionan como una sola en el Parlamento. Ahora, seis meses después del inicio de esa andadura (que en realidad comenzó mucho antes del intercambio del escaño), ambos partidos celebraron este lunes un acto en el centro García Alix, en Murcia, para rendir cuentas del trabajo del grupo parlamentario. "Creemos en estos actos de transparencia", aseguraba María Marín, que añadía: "Son muy importantes para nuestra militancia y para la gente que nos vota y representan otra forma de hacer política; mientras otros se esconden con los escándalos de corrupción del gobierno o los escándalos sanitarios en muchas comunidades del PP, aquí damos un paso adelante, ponemos la cara, es la marca de la casa”, afirmaba.
Marín, que compareció junto con Álvarez-Castellanos, Egío y la actual coordinadora de IU, Penélope Luna, presumía del trabajo del grupo "en todos los frentes", pues han presentado 163 iniciativas parlamentarias a lo largo del periodo legislativo desde el mes de septiembre. "Sea el tema que sea, sanidad educación, igualdad, medioambiente, ahí siempre hay una oposición contundente que es esta coalición, con los derechos de los trabajadores, de Navantia y sus auxiliares, de Amazon, con los bomberos forestales y la plantilla del 112, ahí está siempre este grupo. Por nuestros pueblos y contra las macroplantas de biogás, contra el racismo en Torre Pacheco, contra la reacción y las violencias machistas, la gente de esta Región tiene claro que hay una voz que siempre les va a defender y es la de Podemos-IU-Alianza Verde”, reivindicaba. “Aquí todo el mundo habla de unidad cuando llegan las elecciones. Nosotras la construimos así, paso a paso, con el trabajo diario", apostillaba, en palabras recogidas por su partido en un comunicado de prensa.

- Acto celebrado en el centro García Alix. -
- Foto: IU
Menos recursos, más trabajo
Por su parte, el diputado de IU-Verdes, José Luis Álvarez-Castellanos, valoraba que la rendición de cuentas como cargo público es "una obligación estatutaria” de los partidos que constituyen la coalición electoral, pero también “una obligación política, ética y democrática”, además de “un ejercicio de transparencia frente a la militancia y la ciudadanía que” depositó en ellos “su confianza” para que les representaran en la Asamblea Regional. "Nuestra forma de entender y practicar la política es en continua conexión con las bases de nuestros partidos –agregaba-, con la ciudadanía que nos eligió en el proceso electoral y con los colectivos sociales y vecinales, así como con las organizaciones sindicales de clase”.
El dirigente también remarcaba que la ciudadanía "debe saber" que su grupo parlamentario, con dos diputados, “tiene que hacer más trabajo que los demás como menos recursos y goza de menos tiempo para expresar y exponer dicho trabajo que el resto de grupos”. Pese a ello, "y a pesar de tener un cupo restringido de iniciativas”, subrayaba que han planteado 163 a lo largo del periodo legislativo desde el mes de septiembre. “Iniciativas que tienen que ver con numerosos temas, entre los más destacados: la denuncia de falta de inspección y de las consecuencias que prevé la ley en el Hospital Virgen de la Caridad de Cartagena, donde se operó a Sara Gómez de un lipoescultura que acabaría constándole la vida; el tema de los suelos contaminados en Cartagena, la exposición de las reivindicaciones del colectivo de bomberos forestales a través de una moción que rechazaron PP y Vox o la petición de vuelta a la gestión pública del servicio de llamadas a Emergencias del 112 que presentamos en el pleno de este miércoles”, destacaba.