MURCIA. La batalla electoral ya se nota en el ambiente político de la Región de Murcia. Francisco Lucas, el máximo representante del Gobierno de Pedro Sánchez en tierra murcianas, vuelve a estar en la diana de sus adversarios. Y él no duda tampoco en devolver los envites. La última pugna llega a cuenta de la nueva petición del PP para que comparezca en la Asamblea Regional y ofrezca explicaciones por la gestión de la lucha contra la inmigración ilegal en los episodios de este verano. Se lo pedirá, de hecho, la propia Cámara, pues los populares arrancaron el apoyo mayoritario para que la Comisión de Asuntos Generales e Institucionales, de la Unión Europea y Derechos Humanos de la Asamblea solicite la presencia del delegado del Gobierno.
El PSOE, que votó en contra, volvió a oponerse. Lo cierto es que el delegado del Gobierno -un cargo elegido por el Ejecutivo central- no está obligado a comparecer en el Parlamento autonómico, algo que por supuesto el PP sabe y reconoce. Los socialistas no sólo recuerdan que la Asamblea "no tiene competencias para fiscalizar ni exigir responsabilidades al Gobierno de España", sino que aducen que su negativa se basa en la doctrina del Consejo de Estado, la Abogacía del Estado y los propios servicios jurídicos de la Cámara.
Lucas: "Que no se preocupe el PP y no tenga prisa: a partir de mayo de 2027 voy a comparecer como el próximo presidente de esta Región"
Pero el propio Lucas, que siempre ha desoído esta exigencia del PP, fue esta vez más allá y despejó la petición con una única frase que quedará ya presa de la hemeroteca: "Que no se preocupe el PP y no tenga prisa: a partir de mayo de 2027 voy a comparecer como el próximo presidente de esta Región". No en vano, Lucas, además del delegado del Gobierno y secretario general del PSRM, es el candidato de su partido para los comicios del año que viene, tras ser el único socialista que presentó el requisito de avales en las primarias exprés de julio y, sobre todo, por gozar de la plena confianza del propio Sánchez, que ya le allanó el camino al vaticinar que será el nuevo jefe del Ejecutivo regional -otra frase para la hemeroteca-.
El PP, sin embargo, considera que Lucas se "esconde detrás de sus privilegios como delegado" y aunque es consciente de que "no tiene obligación legal de comparecer", argumenta que "si, según afirma, todo está controlado y no hay nada que esconder, no debería tener miedo a dar la cara ante los representantes de los ciudadanos de la Región”, como así razonaba Joaquín Segado, el portavoz el PP, convencido de que "son muchas las preguntas que debería responder el señor Lucas sobre su gestión de la crisis de la llegada de inmigrantes en lancha rápidas, y qué mejor lugar donde hacerlo que en la sede de la representación política de la Región".
La Comisión de Asuntos Generales e Institucionales, de la Unión Europea y Derechos Humanos de la Asamblea Regional aprobó las tres solicitudes de comparecencia, presentadas por los populares, con siete votos a favor y cuatro en contra. Vox añadió sus votos al PP. El PSOE, sin embargo, no se quedó solo, pues José Luis Álvarez-Castellanos, diputado de Podemos-IU-AV y miembro el Grupo Mixto, se mostró contrario a la comparecencia y replicó que el escenario "adecuado" para fiscalizar estas cuestiones se encuentra en el Congreso de los Diputados y el Senado.
No es la primera vez que saltan chispas por este asunto. En marzo, Lucas no acudió a la llamada de la Asamblea para comparecer en la Comisión de Política Territorial, Medio Ambiente, Agricultura y Agua y rendir cuentas de la situación de "las infraestructuras pendientes en la Región de Murcia, dependientes del Gobierno de España". Los populares tacharon su actitud n de "desprecio" y "humillante" porque ese mismo día el dirigente socialista se desplazaba al Parque de Tentegorra, en Cartagena, para visitar el estado de las obras. "Qué mejor comparecencia que venir al Parque de Tentegorra para comparecer ante las inversiones del Gobierno", contestaba entonces Lucas.
La batalla electoral está servida.