Herminia Peñaranda, la actriz molinense cuya voz rescata el Archivo Regional en la exposición 'Lyceum Club Femenino'

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Natural de Ribera de Molina, fue una de las socias fundadoras de la institución y tuvo amistad con Pérez Galdós, García Lorca y Manuel de Falla

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MURCIA. "El Lyceum Club ha nacido por la necesidad imperiosa de que la mujer no ande ya desperdiciando sus actividades y aptitudes aisladamente, sin un apoyo real y colectivo, sin conocimiento ni ayuda de sus hermanas en pensamiento y voluntad". Esta frase tiene un siglo. La pronunció en 1926 la actriz murciana Herminia García Peñaranda, una de las mujeres que estuvieron en el origen del Lyceum Club Femenino, la asociación que reunió en Madrid a algunas de las intelectuales, artistas y profesionales más destacadas de la España de entreguerras. Sus palabras ocupan ahora un lugar destacado en la exposición 'Lyceum Club Femenino (1926-2026)', que puede visitarse en el Archivo General de la Región de Murcia (AGRM) con motivo del centenario de la creación de esta institución pionera.

"Hoy, el Lyceum Club, más que una esperanza, es una verdadera realidad", afirmaba en esa misma declaración Herminia García Peñaranda (Ribera de Molina, 1887-Palma, 1965), famosa actriz y profesora de declamación, que participó en las vanguardias teatrales españolas y fue una de las socias fundadoras del Lyceum, donde participó activamente en su programación cultural con recitales y lecturas literarias. 

La muestra permite recuperar así la figura de esta molinense que convirtió la cultura y el escenario en parte fundamental de su vida. La exposición reúne fotografías, documentos y objetos relacionados con ella, así como con otras protagonistas del Lyceum, dedicándole un apartado específico a las socias vinculadas a la Región de Murcia. Entre ellas se encuentran la escritora Carmen Díaz de Mendoza, la activista María Aurora Lanzarote, la maestra y política Isabel Martínez Albacete, la poeta Carmen Conde, la artista plástica María Angustias Multedo, así como la intelectuales Teresa Manteca Ortiz, Rosa Spottorno y María Gillman Sirvent.

Entre ellas, Herminia Peñaranda ocupa un lugar singular. Nacida en Ribera de Molina en 1887, desarrolló una reconocida carrera, estando su trayectoria ligada a algunas de las figuras esenciales de la cultura española de su tiempo. La documentación recuperada por la exposición recuerda su relación de amistad con Benito Pérez Galdós, Federico García Lorca y Manuel de Falla, nombres que permiten situar a la actriz murciana en los círculos intelectuales y artísticos de la época.

Una actriz en el corazón de la vanguardia

El vínculo de Peñaranda con el Lyceum no fue, por tanto, meramente nominal. Como otras de sus integrantes, encontró en aquella institución un lugar para desarrollar y compartir sus inquietudes culturales. Los recitales y lecturas literarias formaban parte de las numerosas actividades organizadas por el club, concebido como un espacio de encuentro, formación y participación para las mujeres.

La exposición muestra además la dimensión más personal de la actriz. Entre las piezas que se han incorporado a la muestra figuran objetos y vestidos de Herminia Peñaranda conservados por su familia, que permiten acercarse a ella más allá de su trayectoria profesional.

También se exhibe una fotografía dedicada a sus familiares por la propia actriz, así como una carta de pésame enviada a Benito Pérez Galdós, conservada en la Casa-Museo Pérez Galdós de Las Palmas. Estos documentos permiten reconstruir las relaciones personales y profesionales que tejió a lo largo de su vida.

La Guerra Civil quebró aquella trayectoria. Como ocurrió con muchas otras integrantes del Lyceum, la contienda y la posterior dictadura supusieron el final de aquella experiencia de libertad cultural y asociacionismo femenino.

Herminia Peñaranda se exilió en Sudamérica tras la Guerra Civil y allí continuó una parte de su vida antes de regresar a España. Sus últimos años transcurrieron en Mallorca, donde falleció en 1965, a los 78 años.

Más de 500 mujeres

El Lyceum Club Femenino nació en Madrid en 1926 con el propósito de crear un espacio de encuentro para mujeres interesadas en la cultura, la educación y la participación en la vida pública. Presidido por María de Maeztu, reunió a escritoras, artistas, científicas, profesoras, periodistas y profesionales de distintos ámbitos.

La investigación desarrollada con motivo del centenario ha permitido identificar a más de 500 mujeres que fueron socias del Lyceum, una cifra que da una idea de la dimensión que alcanzó aquella iniciativa.

El club organizaba conferencias, cursos, conciertos, exposiciones, lecturas y otras actividades culturales, pero también desarrolló proyectos de carácter social. Se convirtió en un punto de encuentro para mujeres que reclamaban mayor autonomía y una presencia más activa en una sociedad que todavía las relegaba en buena medida al ámbito doméstico.

La exposición del Archivo General pone el foco precisamente en esas protagonistas y dedica un espacio específico a 'Las murcianas del Lyceum'. Junto a Herminia Peñaranda aparecen otras mujeres vinculadas a la Región, entre ellas la pintora y restauradora María Angustias Multedo Villarreal, también relacionada con el club y con la difusión de las artes plásticas entre sus socias.

El recorrido permite comprobar que la presencia murciana en el Lyceum no fue anecdótica. Escritoras, artistas y mujeres vinculadas a distintos ámbitos de la cultura participaron de aquel movimiento de renovación que tuvo en el club uno de sus principales puntos de encuentro.

La historia del Lyceum terminó abruptamente con la Guerra Civil. La asociación fue clausurada y sus bienes fueron incautados durante la dictadura, mientras la memoria de muchas de sus integrantes quedó relegada durante décadas.

Un siglo después, el Archivo General devuelve sus nombres al espacio público. Y entre ellos destaca el de Herminia Peñaranda, cuya voz permanece especialmente viva gracias a aquellas palabras escritas en 1926.

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