MURCIA. Fernando López Miras alza la voz para advertir la gran paradoja que viven los regantes de la cuenca del Segura: el recorte del Trasvase Tajo-Segura y el cierre de los pozos previstos para 2027 se pueden producir al mismo tiempo que las reservas de agua de España se encuentran en máximos históricos. Así lo expresó en la asamblea abierta del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), celebrada en Jumilla, con el título 'Retos a corto plazo para la utilización de las aguas subterráneas en la cuenca del Segura'.
El presidente de la Comunidad entona la “preocupación máxima” de la Región de Murcia en materia hídrica, ante la posición del Gobierno central, que mantiene la previsión de recortar los envíos de agua desde el acueducto y cerrar pozos a partir de 2027 precisamente “cuando España tiene las mayores reservas hídricas desde hace décadas”, en palabras recogidas por el Gobierno regional en un comunicado.
Cabe tener en cuenta que el próximo año está marcado en rojo en el calendario de los regantes por una doble amenaza: el recorte del Trasvase Tajo-Segura y la reducción de las extracciones de las aguas subterráneas en aquellas zonas donde se entiende que hay sobreexplotación.
A juicio de López Miras, “el futuro es muy incierto". El mandatario autonómico señala al Gobierno central “porque España no tiene una política hídrica que garantice que el agua que hay en España, que es suficiente para todos los españoles, llegue a todos los territorios”.
A día de hoy, las cuencas españolas almacenan más de 46.000 hectómetros cúbicos de agua, lo que sitúa las reservas en torno al 82% de su capacidad total, de tal forma que el agua embalsada hoy en España es un 50% superior a la media de los últimos diez años, según añaden las mencionadas fuentes.
De hecho, las semanas de lluvia y nieve han permitido que la cabecera del río Tajo entre en el nivel 1, el máximo escalón previsto en las reglas de explotación y que permite el mayor volumen de agua trasvasable. El nivel 1, "el nivel soñado" para los regantes, se otorga cuando las reservas de Entrepeña y Buendía alcanzan los 1.300 hm3 (está previsto que se eleve este umbral a 1.600 hm3 con el cambio de las reglas de explotación), lo que autoriza de manera automática un trasvase de 60 hm3.
No obstante, el 2027 se prevé aciago. Un informe del Instituto Universitario del Agua y las Ciencias Ambientales de la Universidad de Alicante, que analizó los efectos socioeconómicos del recorte en el uso de aguas subterráneas en la Cuenca del Segura, previsto en el Plan Hidrológico, advirtió de que se pueden perder 40.722 hectáreas de explotaciones agrarias, de las cuales 28.702 estarían dentro del territorio de la Región de Murcia, lo que equivale a algo más del 16,5 por ciento de la superficie que actualmente utiliza aguas subterráneas. En la totalidad de la cuenca del Segura, las pérdidas ascenderían a 826 millones de euros anuales y la destrucción de 25.000 puestos de trabajo.
López Miras, por su parte, mantiene el "compromiso del Gobierno autonómico con los agricultores y regantes de la Región de Murcia y reclama una política de Estado en materia de agua que garantice planificación, equilibrio territorial y seguridad para el sector primario".