MURCIA. El agua embalsada da un respiro a los regantes y al sector agrícola, justo cuando afrontan un periodo de incertidumbre, a la espera del cambio de las reglas de explotación que amenaza con recortar los envíos del Trasvase Tajo-Segura. Las reservas hídricas de la cuenca del Segura viven su mejor momento de la última década. El agua de los embalses alcanza ya en estos casi cinco meses de 2026 el 58% de su capacidad, con un total de 659 hectómetros cúbicos recogidos del tope máximo de 1.140 que pueden retener, según el último dato actualizado por la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS).
Esta cifra duplica prácticamente al volumen que existía hace doce meses, cuando las reservas se encontraban en 332 hectómetros cúbicos. De hecho, hay que remontarse hasta el 2013 para encontrar un nivel de existencias similar. Aquel año hidrológico, marcado por la firma del Memorándum del Tajo, se cerró con 648 hectómetros cúbicos, según consta en las estadísticas anuales de la CHS, consultadas por este diario.
Desde entonces se inició una evolución a la baja, con años desérticos, como 2016, que apenas retuvo 132 hectómetros cúbicos, y como 2024, con solamente 141 hectómetros cúbicos. La media de los últimos diez años, de hecho, se sitúa en 402 hectómetros cúbicos.
En España están al 83,5%
Este escenario ha cambiado en este 2026. El repunte no es un fenómeno aislado del Segura, ya que es una tendencia generalizada en todo el país. La reservas de agua de las 25 demarcaciones hidrográficas (tanto los embalses y pantanos como los acuíferos y pozos) se sitúa en el 83,5% en España, según las cifras que maneja el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco).
Las lluvias del inicio de año explican este fenómeno, pues son 4.459 hm3 más que el año anterior y 11.875 hm3 más que la media de la última década. En el caso del Tajo, las reservas se encuentra en el umbral del 80%, con 8.810 hectómetros cúbicos llenos de agua.
Así están los principales embalses del Segura
Los principales embalses del Segura también han aumentado considerablemente sus reservas. Es el caso de la Fuensanta, en Yeste, que ha pasado de los 53 de hace un año a los 172 hectómetros cúbicos actualmente, lo que significa un 79% de su capacidad. El Cenajo, en Hellín, otro embalse de gran envergadura, acumula 251 hectómetros cúbicos, es decir, el 57%, cuando antes estaba en 104 hectómetros cúbicos.
El pantano de la Pedrera, en Orihuela, roza el 50%, con 120 hectómetros cúbicos almacenados frente a los 73 de hace doce meses. Camarillas, en Hellín, también afronta un buen momento, con el 64% por sus 23 hectómetros cúbicos recogidos.
La presa de Anchuricas, en Jaén, se encuentra a rebosar, con sus 6 hectómetros cúbicos. El Talave, en Liétor, supera el 66%, con 23 hectómetros cúbicos. En cambio, el embalse de Santomera apenas retiene el 12%, con solamente tres hectómetros cúbicos de los 26 que puede llegar a guardar.