MURCIA (EFE). La asociación Apandis tiene previsto terminar en mayo la primera casa de un residencial de cuatro viviendas tuteladas para personas con discapacidad intelectual, parálisis cerebral y diversidad funcional que construye en el barrio lorquino de La Viña.
La nueva residencia se construirá en cuatro fases correspondientes a otras tantas “unidades de convivencia” para personas con discapacidad y cuando todo el complejo esté en funcionamiento podrá albergar hasta 32 usuarios.
Esta primera casa tendrá ocho plazas para personas con discapacidad intelectual con posibilidad de ampliación de hasta 12 en la que podrán vivir con el mayor margen de autonomía personal, con el apoyo y el acompañamiento de los profesionales de Apandis en las tareas diarias.
El complejo que continuará con la puesta en marcha de tres unidades de convivencia más, rodeadas de zonas ajardinadas y de huerto ocupacional para todos los residentes.
Cada casa tendrá una planta baja principal, compuesta por cuatro dormitorios individuales y dos dobles, equipados con baño y ducha. También incluirán comedor, cocina, sala de estar, aseo, un aula polivalente y un despacho de profesionales para la atención y seguimiento de los convivientes de la unidad
La planta sótano, por su parte, dispondrá de espacios de uso común como lavandería, cuarto de limpieza, almacenes y garaje. También contará con distintos espacios polivalentes convertibles en un gimnasio, un salón para la celebración de eventos y una sala para la prestación de servicios de atención especializada como fisioterapia, enfermería o podología.
Este miércoles ha supervisado las obras, que comenzaron en julio, la consejera de Política Social, Conchita Ruiz, cuyo departamento aporta al proyecto 520.000 euros de fondos europeos, de los 912.000 euros que costará esta primera casa del complejo, que se construye sobre una parcela cedida por el ayuntamiento.
Ruiz, acompañada por el alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, ha dicho que el proyecto genera “muchas expectativas” porque es “un recurso adaptado a los nuevos tiempos” y al nuevo modelo de atención “centro en la persona” por el que aboga el Gobierno regional.
El conjunto residencial está diseñado bajo criterios de sostenibilidad con iluminación y ventilación natural, estancias accesibles y mecanismos para la optimización de los recursos naturales.
El alcalde ha explicado que la parcela municipal de 2.500 metros cuadrados en la que se construirá el complejo se encuentra en una zona de ensanche de la ciudad, en la que se están incorporando servicios públicos y que en breve tendrá también desarrollo residencial.