MOLINA DE SEGURA. El alcalde de Molina de Segura, José Ángel Alfonso, asegura que “nuestra ciudad se prepara para vivir un mes de septiembre repleto de actividades, conciertos, actos religiosos y ocio, para todos los públicos, con la celebración de las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Consolación”, que arrancarán el 3 de septiembre con el pregón y se prolongarán durante 19 días. “Abrimos las puertas a todo el que quiera acompañarnos y vivir de cerca nuestras fiestas, que cada año crecen y que ya son una gran cita regional”. El regidor molinense repasa las novedades del programa de 2026, el impacto que las fiestas tienen ya en el comercio y la hostelería de la ciudad y la transformación que vive Molina de Segura. “Está siendo un final de legislatura de vértigo, pero nosotros nos mantenemos como el primer día. Nuestra hoja de ruta sigue siendo trabajar duro: escuchar a los vecinos, estudiar sus demandas y poner todo de nuestra parte para que nuestra ciudad siga prosperando y creciendo”.
-¿Cómo se encuentra? ¿Está ya todo preparado para las fiestas patronales de 2026?
-Me encuentro muy bien, a pesar de que estas últimas semanas antes de las fiestas siempre son muy movidas. Hay que tener en cuenta que preparar las fiestas patronales de una ciudad como Molina de Segura, que ya supera los 80.000 habitantes y está en camino de convertirse en municipio de Gran Población, es una responsabilidad enorme, porque hay que desplegar muchísimos medios para que todo funcione a la perfección. Y aun así, siempre quedan algunos flecos de última hora. Pero sí, podemos decir que ya está todo listo para que la gente lo pase en grande durante los 19 días que duran los actos en honor a la Virgen de la Consolación.
-Las fiestas reúnen durante casi tres semanas música, cultura, deporte y tradición. ¿Qué modelo de fiestas quiere consolidar para Molina de Segura y qué cree que las diferencia de otras de la Región?
-En estos últimos tres años hemos conseguido que nuestras fiestas patronales sean una gran cita, y el salto más evidente está en la calidad de los espectáculos y de los grupos que traemos. Con el B-Side, nuestro festival de música, hemos batido récord gracias a la ampliación que acometimos en el recinto del REMO para dar cabida a más público: llevamos ya dos años con lleno absoluto y con carteles que combinan nombres consagrados con grupos emergentes de estilos muy distintos. Y no hay que olvidarse de los conciertos de la Plaza de España, gratuitos y en el corazón de la ciudad, que se han convertido en un reclamo para vecinos y visitantes. Insisto: el secreto de unas buenas fiestas es programar con calidad para todos los gustos y para todas las edades.
Las fiestas son una inversión que vuelve directamente al bolsillo de los molinenses que tienen aquí su negocio y su empleo"
-¿Qué impacto tienen ya las fiestas en la economía de Molina de Segura?
-El impacto crece cada año, porque cada vez viene más gente a visitarnos y a disfrutar de nuestras fiestas, y eso, al final, se nota en los comercios, bares y restaurantes. Son días en los que se llenan las calles y plazas de Molina de Segura. El año pasado nos visitaron más de 240.000 personas y, según datos de la Asociación Gastronómica, la facturación de bares y restaurantes ha crecido un 70% en los dos últimos años, y la del comercio, un 30%. Este año esperamos superar esas cifras. Y quiero subrayarlo: las fiestas no son un gasto, son una inversión que vuelve directamente al bolsillo de los molinenses que tienen aquí su negocio y su empleo.
-Diecinueve días de actos y miles de personas en la calle. ¿Cómo se garantiza que todo salga bien?
-Con muchísimo trabajo previo y con un dispositivo que la gente no ve, pero que está ahí todos los días: Policía Local, Protección Civil, servicios sanitarios, limpieza y los técnicos municipales, que estas semanas prácticamente no tienen horario. Tenemos muy claro que unas fiestas solo son buenas si son seguras y si todo el mundo puede disfrutarlas con tranquilidad. Quiero que una familia con niños, una persona mayor o alguien con movilidad reducida vengan a nuestras fiestas sin pensárselo dos veces.
-Como molinense, ¿qué recuerdo personal conserva con más cariño de las fiestas de su infancia o juventud?
-Recuerdo que, de pequeño, cuando acababa el verano todo el mundo estaba triste porque empezaba septiembre y llegaba la vuelta al colegio. Sin embargo, aquí en Molina siempre hemos vivido el final del verano con una ilusión tremenda porque, después de agosto, llegan nuestras fiestas patronales. Recuerdo ver la procesión de la Patrona, siendo un crío, junto a mis padres y mis hermanos, y vivir de lleno las dos romerías de la Virgen de la Consolación. Y recuerdo los conciertos, la feria... Ahora, lo mejor de todo, es que cada año, cuando la Patrona sale a las calles de Molina, siento que vuelvo a ser aquel niño de doce años. Y le confieso una cosa: vivir las fiestas patronales siendo alcalde es de las cosas más grandes que me llevaré de esta etapa.
Molina de Segura ha dado un salto gigante en los últimos tres años"
-Estas fiestas llegan además en un momento de transformación para la ciudad. ¿En qué ha cambiado Molina de Segura desde que accedió a la Alcaldía en junio de 2023?
-Está siendo una legislatura de mucho trabajo, pero está mereciendo la pena. Molina de Segura ha dado un salto gigante en los últimos tres años. Le doy el dato que lo resume todo: hemos aprobado los presupuestos más altos de la historia de la ciudad, por encima de los 100 millones de euros, y hemos llegado a tener deuda cero en dos ocasiones. Eso no es una medalla contable: es exactamente lo que nos permite ahora invertir a lo grande sin ahogar a nadie. Con ese dinero hemos puesto más agentes y medios en la calle —ahí está la nueva comisaría de Policía Local del Distrito Centro—, hemos reforzado la limpieza, hemos peleado hasta conseguir el tercer centro de salud y estamos transformando nuestros espacios públicos con Molina Renace. Y lo que viene es todavía más ambicioso: el acceso al régimen de Gran Población, el desarrollo industrial de Molina Norte y el proyecto Molina Inteligente, Segura y Conectada. Molina ha dado un salto de gigante en tres años y estas fiestas son, precisamente, la mejor manera de salir a la calle y comprobarlo.
-Para terminar, ¿a quién quiere agradecer estas fiestas y qué le diría a quien todavía no las ha vivido?
-Detrás de cada día de programa hay muchísima gente que no sale en la foto: las peñas, la Hermandad y las cofradías, las asociaciones y los colectivos que participan, los feriantes, los hosteleros y comerciantes, los voluntarios y los trabajadores municipales. Sin ellos, sencillamente, no habría fiestas: gracias de corazón. Y a quien no las conozca le digo lo mismo que a mis amigos de fuera: venga un fin de semana de septiembre a Molina y lo entenderá enseguida. Le vamos a recibir como se recibe aquí a la gente, con las puertas abiertas. Esa es la Molina que renace.