MURCIA. El Balneario Romano de Fortuna busca turistas. Para ello, el Ayuntamiento ha puesto en marcha una licitación para poner en valor todo el yacimiento, elevar la protección de los restos arqueológicos y fomentar la atracción de visitantes.
El área a actuar, ubicada en Los Baños, cuenta con 3.336,15 m2. En ella se encuentran los restos de las instalaciones balnearias romanas, las de época andalusí y las posteriores del siglo XVII, que serán restauradas y consolidadas para que puedan ser visitadas, valoradas y comprendidas por el público en general.
Esta actuación ya se encuentra lista para comenzar, pues el contrato acaba de ser adjudicado a la empresa lorquina Patrimonio Inteligente, que se encargará de estos trabajos por 140.000 euros, gracias a que ha sido catalogada como la oferta más beneficiosa de entre las dos recibidas.
Para ello, el Consistorio valoró el precio y las personas adscritas al proyecto como los dos factores más relevantes, pues le otorgó un 40% de la nota a cada uno. Además, también destaca el peso de las mejoras propuestas, que aporta el 20% restante de la calificación.
De esta forma, Patrimonio Inteligente queda así encargada de habilitar al público este yacimiento, para lo que deberá adecuar los espacios de su entorno necesarios para el acceso y realización de un itinerario alrededor de los restos para una correcta visualización del conjunto.
El Balneario Romano es el principal elemento de todo el conjunto, pues fue construido en el siglo I, alrededor de las aguas termales que lo delimitan y que brotaban del terreno. Posteriormente, en época islámica, fue reutilizado y remozado por los musulmanes durante los siglos XI y XIII, pero con la ocupación cristiana fue destruida la instalación termal.
A partir del siglo XVII, el Ayuntamiento de Fortuna intervino directamente en la gestión y construcción de nuevos elementos en los Baños tales como una hospedería para los visitantes y un Vaporario. En esta época es cuando se dinamita la piscina de época romana para encontrar el yacimiento de agua termal para conducirla al Vaporario.
Ahora, el Ayuntamiento busca fundir la cultura balnearia con la que se asocia el municipio y el elemento de valor cultural que supone este yacimiento para fomentar el turismo, lo que pasa también por potenciar la divulgación, que debe ser compatible con la continuación de los trabajos arqueológicos.
"Hay que despertar en el gran público las ganas de conocer más sobre lo que estamos exponiendo y deseamos divulgar, pero para ello hay que crear esa emoción de entender lo que se está contemplando. Hay que crear espacios de experiencia inmersiva, capaces de trasladarnos al momento histórico de lo que estamos visualizando y entender lo que su artífice quiso representar, el esfuerzo creativo que desarrolló, así como la dificultad de la realización de esta obra", destacan desde Fortuna en los pliegos del proyecto.
Al fin y al cabo, esperan que este reconocimiento puedan potenciar la oferta turística, histórica, hostelera y gastronómica del municipio "con el gran beneficio económico que las visitas, pernoctaciones y consumo en el comercio local puede producir". Es decir, que buscan recuperar la función económica que en su día tuvo, pero en esta ocasión desde una oferta cultural a través de los restos arqueológicos.
Además, otro gran punto de interés es el detener el deterioro progresivo que están teniendo algunas partes del yacimiento, las cuales no han podido ser protegidas de forma correcta como la capilla norte y el vaporario.