MOLINA DE SEGURA. El alcalde de Molina de Segura, José Ángel Alfonso, ha informado que el equipo de Gobierno local lleva a cabo gestiones con el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, con el fin de que el meteorito caído en el municipio en la madrugada de la Nochebuena de 1858, considerado el más grande de España, regrese a Molina de Segura en 2028, con motivo del 170 aniversario de la caída. Tras una reunión reciente con la dirección del Museo Nacional, a la que también asistieron las ediles de Cultura, María Hernández, y Turismo, Pilar Galindo, el regidor ha anunciado que "el meteorito se podrá visitar en el MUDEM de Molina de Segura en una exposición temporal que durará 3 meses", según el acuerdo alcanzado durante la reunión mantenida por el alcalde el pasado jueves en Madrid con el director del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Rafael Zardoya.
El alcalde ha anunciado, además, un segundo acuerdo con el Museo Nacional de Ciencias Naturales, que contempla la cesión y exposición temporal en el MUDEM de piezas no expuestas en Madrid, “lo que servirá para dar un impulso a la cultura y la educación a través de obras y objetos de gran valor e historia”.
Por su parte, la concejala de Cultura ha informado que “durante la permanencia del meteorito en el municipio en 2028, el Ayuntamiento organizará talleres de divulgación y eventos relacionados con el mismo para conocer mejor su historia, todo ello con la colaboración del prestigioso científico Jesús Martínez Frías”. Y la edil de Turismo ha señalado que “este tipo de exposiciones potenciarán las visitas a nuestra ciudad y servirán para seguir dando a conocer la riqueza de Molina de Segura como destino turístico”.
El meteorito más grande caído en la Península Ibérica
Según el informe encargado por el propietario de las tierras donde cayó el meteorito, Rafael Martínez Fortún, a las 02.45 horas del 24 de diciembre de 1958, un objeto procedente del espacio cruzó el cielo del sureste español y terminó impactando en el término municipal de Molina de Segura, entre las pedanías de Campotéjar y La Hornera, convirtiendo a la localidad, de esta manera, en uno de los escenarios más singulares de la historia científica del país.
Numerosos vecinos fueron despertados por un estruendo que algunos compararon con un cañonazo o con un pequeño terremoto. Testigos relataron haber visto un “globo de fuego” de norme brillantez, con destellos de colores, que surcó el cielo antes de caer en un campo de cultivo. Días después, un labrador halló una gran piedra negra en un hoyo del terreno.
El bólido pesaba en origen unos 144 kilos y se fragmentó en varias piezas por el impacto. Se trata de una condrita ordinaria, un tipo de meteorito rocoso muy primitivo, formado a partir del polvo y del gas que dieron origen al Sistema Solar, lo que convierte a estos fragmentos en auténticas cápsulas del tiempo de más de 4.500 millones de años. Su importancia es tal que está considerado el más grande caído en la Península Ibérica y uno de los mejor documentados del siglo XIX, según apunta el estudio Molina de Segura: el mayor meteorito caído en España, publicado en la revista Astronomy and Geophysics por los científicos Jesús Martínez Frías y Rosario Lunar.
En 1863, la reina Isabel II aceptó la donación del principal fragmento al Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid, donde se conserva y se exhibe desde entonces. Más allá del interés científico, el meteorito ha formado parte del imaginario cultural de Molina de Segura durante décadas, ya que se decía que había desatado una radioescribidad en la localidad, responsable del gran número de escritores que hay en Molina.