MURCIA (EFE). En 2025 la economía de la Región de Murcia creció de manera sólida, en torno a un 3 por ciento, en un contexto europeo de desaceleración, pero ese crecimiento no siempre se ha traducido en una mejora del bienestar social, sobre todo, por las dificultades de acceso a la vivienda, el estancamiento de los salarios o la desigualdad entre hombres y mujeres.
Esas son algunas de las principales conclusiones de la Memoria sobre la Situación Socioeconómica y Laboral de la Región de Murcia para 2025 elaborada por el Consejo Económico y Social de la Región de Murcia (CES), que se ha presentado este martes.
Los datos han sido desgranados por Rosalía Sánchez Solis de Querol, en representación de la patronal CROEM; las secretarias regionales de UGT y de Comisiones Obreras, Paqui Sánchez y Teresa Fuentes, respectivamente; Faustino Cavas, consejero del CES nombrado por el Gobierno regional, y Juana Pérez, de la Federación de Asociaciones de Consumidores y Usuarios.
La memoria recoge ese crecimiento en la economía y el empleo, pero advierte de que es necesario no solo crecer, sino crecer mejor, para traducir ese crecimiento económico, aumento de la actividad y creación de empleo en una mejora efectiva del bienestar de la ciudadanía.
Para ello, la memoria subraya la necesidad de mejorar la calidad del empleo como uno de los principales desafíos de la economía regional.
Retos laborales
La alta temporalidad en algunos sectores, los salarios estancados o que no están creciendo al mismo ritmo que la economía, la estabilidad laboral, la formación o la prevención de riesgos laborales son algunos de los retos que señala la memoria en materia laboral.
Por primera vez, la memoria incorpora un análisis específico sobre las incapacidades temporales por contingencias comunes, que define como una fenómeno complejo que requiere de una respuesta integral basado en el fortalecimiento de la salud laboral, la prevención, la coordinación institucional y la mejora de la capacidad de respuesta del sistema sanitario.
Desigualdad entre las mujeres y los hombres
A pesar también de los avances, la memoria subraya la persistencia de una importante desigualdad entre las mujeres y los hombres, persistiendo una brecha en los salarios, en el acceso a los puestos de responsabilidad, en la calidad del empleo o en la conciliación.
Dos importantes retos, según la memoria, para que la región siga avanzando en lo económico es el aumento de la productividad, que debe estar ligada a la transformación digital, y el acceso a la vivienda, que se presenta como uno de los principales problemas económicos y sociales de la comunidad autónoma.
El aumento continuado de los precios, la oferta insuficiente y la escasez de vivienda protegida lastran el bienestar de los ciudadanos a pesar del avance de la economía.
En cuanto a la cohesión social y territorial, el CES aboga por impulsar el pequeño comercio y adaptarlo a un entorno marcado por la digitalización y por los cambios en los hábitos de consumo.
La memoria destaca asimismo la necesidad de invertir en educación como garantía para mejorar la igualdad de oportunidades, para elevar la productividad y para responder a las necesidades del tejido productivo regional.