MURCIA. La Región de Murcia acostumbra a ser una de las comunidades más castigadas cuando llega la época del calor extremo. Sin embargo, no todo el territorio se ve afectado de la misma manera, pues la costa acostumbra a repeler con mayor éxito las altas temperaturas, pese a que también se acaba viendo castigada. En consecuencia, la población de Murcia ha desarrollado una mayor tolerancia al sofoco que la de Cartagena.
Así lo ha establecido el Ministerio de Sanidad, que ha calculado los umbrales de temperatura a partir de los que cada población empieza a ser más vulnerable, con un mayor impacto en la mortalidad, con el objetivo de mejorar la prevención ante estos fenómenos.
Dentro de la Región, la zona de la Vega del Segura que incluye municipios como Murcia o Molina, es la más acostumbrada al calor, y puede llegar a soportar hasta 38,2 grados antes de entrar en el umbral de peligro.
Por el contrario, el Campo de Cartagena y Mazarrón se encuentra protegido por la influencia del mar, pero también es el área más sensible al aumento de las temperaturas con problemas marcados para la salud a partir de los 33,4 grados.
En un esquema similar al de la Vega del Segura se ubican el Noroeste y el Altiplano, que muestran complicaciones y un aumento de la mortalidad a partir de los 38 y los 37,7 grados, respectivamente.
Por su parte, el Valle del Guadalentín, que incluye también Lorca y Águilas, se ubica en un terreno intermedio, ya que la población puede aguantar el calor hasta los 35,2 grados antes de comenzar a tener efectos realmente dañinos.

- Mapa de los umbrales de temperatura dañinos en España.
Estos umbrales de temperatura se han establecido tras una revisión exhaustiva de las series históricas de mortalidad y calor en España, incorporando nuevos criterios metodológicos, como parte del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud 2026.
El plan se estructura en 182 zonas de meteosalud, definidas según áreas con climatologías similares de Fenómenos Meteorológicos Adversos (FMA) establecidas por la AEMET. Esta desagregación territorial, instaurada plenamente en 2024, permite que las alertas se ajusten a la vulnerabilidad específica de cada población local.
El impacto de las temperaturas extremas se concentra fundamentalmente en los mayores de 75 años, pero también afecta de forma crítica a lactantes, menores de 4 años, mujeres gestantes y personas con enfermedades crónicas (cardiovasculares, respiratorias o mentales).
Sanidad recomienda a la ciudadanía seguir pautas básicas de prevención:
-Beber agua con frecuencia, aunque no se sienta sed.
-Evitar bebidas con cafeína, alcohol o exceso de azúcar.
-Permanecer en lugares frescos o climatizados y reducir la actividad física en las horas centrales del día.
-Mantener las medicinas en lugares frescos para evitar que el calor altere su composición.