MURCIA. Carlos Alcaraz Garfia, ya sin trenzas aunque manteniendo el pelo largo, seguía preparándose este martes para su retorno a la competición cuando, horas después, la organización del Masters 1.000 de Cincinnati, para el que estaba inscrito, sorprendió al anunciar su ausencia. El tenista murciano, cuya participación en el Abierto de Estados Unidos es seria duda, sigue anclado en los 25 partidos disputados este año.
Son la mitad de los que lleva el italiano Jannik Sinner -47- y 30 menos de los jugados por el alemán Alexander Zverev -55-, sus grandes rivales en el circuito.
La tenosinovitis que afectó a la muñeca derecha del español propició que parara en seco el 14 de abril, día en el que venció al finlandés Otto Virtanen por 6-4 y 6-2 en la primera ronda del ATP 500 de Barcelona acabando ya con molestias.
Era su vigésimo quinto encuentro de la temporada y el vigésimo sexto sigue esperando cuando han trascurrido más de tres meses y medio.
Las 22 victorias y tres derrotas de este 2026 en seis campeonatos con la conquista de los títulos en el Abierto de Australia y el ATP 500 de Doha perduran demasiado tiempo y, ahora que se esperaba el retorno del murciano a las pistas, hay cambio de planes sin que se apunte la causa de lo que es una involución en el proceso de recuperación. No lo han hecho Alcaraz ni su entorno, al menos por ahora, y desde el Masters 1.000 de Cincinnati, torneo que tendrá lugar del 13 al 23 de este mes de agosto, se comunicó la baja.
"Sabemos que Carlos está haciendo todo lo posible para volver a competir en torneos lo antes posible", declaró sul director, Bob Moran. "Le deseamos una pronta recuperación y esperamos darle la bienvenida de nuevo a Cincinnati en el futuro", apostilló.
Que un jugador esté inscrito en una competición no conlleva que la dispute y tal vez Alcaraz haya querido seguir entrenando en casa y retrasar el viaje a Estados Unidos para participar en el cuarto y último Grand Slam de la temporada, que comenzará el 31 de agosto el cual ya ganó el pasado año y en 2022.
En todo caso su concurso en Nueva York se mantiene en duda a día de hoy para un jugador que no está pudiendo competir en el circuito y con sus grandes adversarios.
Así, Sinner lleva 22 partidos más en nueve competiciones -el bagaje de San Cándido es de 44 victorias y tres derrotas con los trofeos levantados en los Masters 1.000 de Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid y Roma y Wimbledon- y Zverev se va a los 55 encuentros -44 vencidos y 11 perdidos en 12 torneos con el éxito en Roland Garros para el de Hamburgo-.
De los jugadores que aparecen en puestos destacados del ranking ATP el único que jugó menos que Alcaraz es el serbio Novak Djokovic, quien, a sus 39 años, opta por reservarse al máximo y casi sólo disputa los Grand Slam. De hecho, el de Belgrado únicamente lleva 19 partidos con 14 victorias y cinco derrotas y 16 de esos choques fueron en el Australian Open, Roland Garros y Wimbledon.