La Armada Española ha adjudicado por 1,03 millones de euros las obras para renovar y poner de nuevo en funcionamiento la planta de tratamiento de aguas oleosas del Muelle de la Curra, en Cartagena, una instalación estratégica para gestionar los residuos y vertidos generados por los buques militares atracados en la base naval.
El contrato ha sido adjudicado a Proyecon Galicia dentro de un proyecto impulsado por la Jefatura de Infraestructura del Arsenal de Cartagena y vinculado a la modernización medioambiental y operativa de las instalaciones navales.
La actuación partía de un presupuesto inicial de 1,41 millones de euros, aunque finalmente las obras se ejecutarán por algo más de 1,03 millones, impuestos incluidos. La inversión se repartirá entre los ejercicios presupuestarios de 2026 y 2027.
El proyecto busca actualizar completamente una instalación que actualmente presenta un estado muy deteriorado debido a la corrosión provocada por el ambiente marino y la falta de mantenimiento acumulada durante años.
Según los informes técnicos previos, los dos tanques de tratamiento de aguas oleosas existentes se encuentran en un estado prácticamente “ruinoso”, con estructuras metálicas corroídas y oxidadas hasta el punto de resultar inservibles e incluso peligrosas por posibles desprendimientos.
El problema afecta prácticamente a todo el sistema. Tanto las paredes de los depósitos como los separadores de hidrocarburos del sistema Skimmer presentan un importante deterioro, mientras que bombas, válvulas, tuberías y equipos auxiliares han quedado fuera de servicio.
La propia tubería de interconexión entre los distintos componentes de la planta también se encuentra inutilizada por el fuerte impacto de la salinidad y del ambiente corrosivo existente junto a la dársena militar.
La nueva instalación permitirá mejorar la gestión de las aguas contaminadas y residuos generados por los buques atracados en el Muelle de la Curra mediante un sistema de separación de agua y aceites.
El funcionamiento se basará primero en procesos de decantación y posteriormente en sistemas específicos de separación de hidrocarburos mediante equipos Skimmer. Una vez completado el tratamiento, el agua limpia podrá ser vertida al mar cumpliendo los límites legales de contenido oleoso, mientras que los residuos de aceite serán almacenados y retirados posteriormente por gestores autorizados.
Además, el proyecto contempla conectar las aguas residuales de uso civil del muelle -incluyendo aguas grises y negras- directamente con la red de saneamiento municipal de Cartagena, garantizando así un tratamiento ambiental más seguro y eficiente. Para ejecutar las obras será necesario demoler parcialmente las instalaciones actuales, instalar nuevos equipos y reacondicionar diferentes elementos estructurales deteriorados.
La Armada exige además que la nueva planta tenga una vida útil mínima de 25 años, lo que implica una renovación prácticamente integral del sistema.
Esta actuación se suma al proceso de modernización que vive actualmente el Arsenal de Cartagena y especialmente la Base de Submarinos y las instalaciones asociadas al sostenimiento naval militar, donde Defensa está acometiendo nuevas inversiones vinculadas a infraestructuras, logística y adaptación medioambiental.
La mejora de la planta del Muelle de la Curra también tiene un importante componente ambiental, ya que permitirá reforzar el control sobre residuos oleosos y vertidos procedentes de la actividad naval en una de las zonas estratégicas del puerto militar de Cartagena.