VALÈNCIA. De los más de 12.300 millones de euros asignados en 2024 a España por el Grupo BEI que integran el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Fondo Europeo de Inversiones (FEI), 2.400 millones fueron a parar al capítulo de Innovación y capital riesgo. Se incluyen aquí las inversiones destinadas al ecosistema emprendedor español donde el BEI, en palabras de su presidenta, la española Nadia Calviño, está siendo clave teniendo en cuenta que “uno de cada 5 euros captados en España por fondos de inversión en 2024 procedieron del FEI”. Según la presidenta, el FEI habría duplicado el año pasado el apoyo a las startups en todas las fases del ciclo, aunque sean la scaleups las que más se beneficien.
Como brazo de capital riesgo de la Unión Europea, la misión del FEI es acompañar a empresas de todo tipo en las distintas etapas de desarrollo, desde las fases tempranas hasta su crecimiento y desarrollo. Así que, además de a las startups, respalda a las pymes. En el caso de España, el Grupo asignó el año pasado 2.700 millones de euros a un total de 186.800 empresas de mediana capitalización. Según Calviño, cerca del 20% de las pymes apoyadas por el FEI en toda Europa son españolas.
En los más de 30 años de historia del FEI, más de 400.000 pymes y startups españolas se habrían beneficiado de algún tipo de apoyo de la organización. Aclarar, no obstante, que el FEI no da subvenciones ni invierte directamente en startups o pymes, sino que lo hace a través de acuerdos con los principales bancos del país y otros intermediarios financieros como pueden ser otros fondos que invierten en startups.
Áreas preferentes
El objetivo principal de muchas de estas inversiones es retener el talento emprendedor y sus réditos dentro de las fronteras del territorio europeo en lugar de tener que trasladar sus sedes corporativas a otras regiones donde el acceso al capital resulta más fácil. Pero también se pretende orientar dicho talento e innovación hacia las áreas de la economía consideradas estratégicas por la UE en cada momento.
En el contexto geopolítico actual, cobran especial relevancia las denominadas tecnologías de doble uso, es decir las que tanto pueden servir para usos civiles como militares. Al apartado de Defensa ya asignó Calviño el año pasado un total de 1.000 millones de euros y las expectativas para 2025 son doblar la cantidad hasta alcanzar los 2.000 millones para reforzar la seguridad y defensa en temas que van desde el desminado hasta el uso de drones o la industria satelital, entre otros.
En el new space opera Sateliot, startup catalana pionera en telecomunicaciones satelitales que está desplegando una red de satélites que actúan como torres móviles en órbita terrestre baja para dar conectividad 5G-NB-IoT a más de ocho millones de dispositivos en zonas remotas rurales y oceánicas. Europa refuerza así la conectividad espacial y ofrece servicios de monitorización de activos a bajo coste para aplicaciones en sectores como la agricultura y ganadería, control de fuegos o gestión de espacios protegidos. La empresa recibió el pasado mes de diciembre la suma de 30 millones de euros del BEI.
La salud y la tecnología médica es otra de las prioridades del BEI con más de 160 millones de euros invertidos el año pasado en nuestro país en proyectos innovadores. Entre las startups que se han beneficiado de estos fondos nos encontramos con Amadix, la empresa liderada por Rocío Arroyo en la que desarrollan pruebas innovadoras para la detección temprana de distintos tipos de cáncer basada en un análisis de sangre. La biotecnológica ha recibido un préstamo de 15 millones de euros del BEI.

- Rocío Arroyo, CEO de Amadix -
Antes que Amadix, otra startup médica, esta especializada en trastornos neuronales, Inbrain, capitaneada por Carolina Aguilar, había conseguido un préstamo de 20 millones del BEI.
Las energías renovables y todas las tecnologías relacionadas con la acción por el clima (cleantech) se encuentran también entre las áreas preferentes de actuación del Grupo.
Los campeones tecnológicos
Otro mecanismo puesto en marcha por el BEI para dinamizar el ecosistema emprendedor europeo corresponde a la European Tech Champions Initiative (ETCI). Se refieren a él como un fondo de fondos destinado a fomentar el crecimiento de startups tecnológicas punteras con alto potencial de crecimiento (scaleups).
Entre los sectores que se benefician de la iniciativa están el de ciberseguridad, inteligencia artificial, computación cuántica, deep tech, tecnologías verdes, biotecnología y tecnologías digitales entre otros. ETCI también contribuye en gran medida a la integración de los mercados financieros en Europa y representa un ejemplo de cómo el Grupo BEI puede ser un instrumento pionero para la Unión de Mercados de Capitales.
Entre otros movimientos, los fondos respaldados por ETCI han invertido en dos startups españolas de alta tecnología en fase de crecimiento avanzado, Inke, una empresa especializada en terapias para tratar enfermedades respiratorias, y Factorial, una empresa que desarrolla y comercializa software de recursos humanos.

- Fundadores de Factorial -
La ETCI se puso en marcha el 13 de febrero de 2023 con recursos del Grupo BEI y contribuciones de Alemania, Francia, España, Italia, Bélgica y los Países Bajos y, esperemos que pronto, también de otros Estados miembros de la UE. Hasta octubre del año pasado la ETCI había cerrado acuerdos de financiación por valor de 2.000 millones de euros, movilizado 10.000 millones de euros en recursos públicos y privados y apoyado a 16 empresas tecnológicas en expansión.
Asimismo, en España ETCI ya ha realizado una primera inversión en el megafondo Kembara Fund I FCR, un fondo de capital riesgo emplazado en España con foco en startups ‘deep tech’ y clima en fase de crecimiento (series B y C) que opera a nivel paneuropeo y que está gestionado por Alma Mundi Ventures. Según Nadia Calviño, la intención para 2025 es crear en España un segundo megafondo adicional.