La vivienda familiar vuelve a ganar peso en Murcia. La evolución demográfica de la ciudad, el crecimiento sostenido de población y el desarrollo de nuevos ejes residenciales están devolviendo protagonismo a tipologías vinculadas a familias y compradores que buscan desarrollar proyectos de vida a largo plazo.
El dinamismo del mercado también empieza a reflejarse en los precios. Según el Índice de Precios de Vivienda (IPV) del Instituto Nacional de Estadística (INE), la Región de Murcia registró un incremento del 14,4% en el precio de la vivienda durante 2025, situándose entre las comunidades con mayor crecimiento del país.
A ello se suma la evolución de la obra nueva. Según datos de oferta publicados en portales inmobiliarios especializados, el precio medio de entrada de la vivienda nueva en Murcia capital se situó en torno a los 1.600 euros por metro cuadrado al cierre de 2025, reflejando la presión existente sobre la oferta y el creciente interés por producto residencial de calidad.
“Estamos observando perfiles que buscan una vivienda para permanecer. Familias, compradores de reposición o clientes que priorizan espacio, funcionalidad y calidad de vida”, explica Ana Mariscal, directora de Advisory de ACTIVUM.
Este cambio también empieza a reflejarse en el tipo de vivienda que gana protagonismo. Después de años marcados por el peso de tipologías más compactas, vuelve a crecer el interés por viviendas de tres dormitorios y productos pensados para familias, especialmente en áreas urbanas consolidadas.
Uno de los ámbitos donde esta evolución resulta más visible es Juan de Borbón. La zona se ha consolidado durante los últimos años como uno de los principales ejes de crecimiento residencial de Murcia gracias a su conectividad, servicios y desarrollo urbano.
“Estamos detectando compradores que no solo buscan metros cuadrados. También valoran poder visitar el producto terminado, reducir tiempos de espera y tomar decisiones con una visión más inmediata”, afirman desde Grupo Lar, que ha impulsado una promoción con 138 viviendas.
Más población, crecimiento urbano, presión sobre la oferta y disponibilidad limitada de obra nueva terminada parecen estar configurando una nueva etapa para el mercado residencial murciano. En ese escenario, la vivienda familiar vuelve a ganar peso y proyectos capaces de combinar espacio, entrega inmediata y ubicación consolidada adquieren una relevancia creciente.