El precio de la vivienda en la Región sigue escalando con el paso de los meses y ya se encuentra a menos de 100 euros por metro cuadrado de lo que costaba en plena burbuja inmobiliaria, en septiembre de 2006, según los datos que maneja el portal inmobiliario Idealista. Actualmente, el precio de la vivienda según el portal inmobiliario es de 1.696 €/m2, un 25,8% más que en enero de 2025. En septiembre de 2006, el precio por metro cuadrado era de 1.786 euros.
Por municipios, el que más se encarece es Alhama. En este municipio, el precio es actualmente de 2.217 €/m2, un 46,9% más que hace un año, siendo este el precio máximo de los registros que tiene Idealista. Por detrás, se encuentran los municipios costeros del Mar Menor: San Pedro, Los Alcázares y San Javier. El municipio de Los Alcázares tiene un coste para la adquisición de vivienda de 2.417 €/m2. Esta cifra supone un encarecimiento del 34,9%, siendo este su máximo histórico. Por su parte, en San Javier se ha encarecido un 32,2% (2.304 €/m2), mientras que San Pedro se ha encarecido un 31,7% (2.348 €/m2).
Por otro lado, los dos municipios de mayor población, Cartagena y Murcia también registran notables encarecimientos de los precios de venta de vivienda. En el caso de Cartagena, el encarecimiento es del 23%, costando 1.612 €/m2. Por su parte, en Murcia el precio de la vivienda registrado es de 1.531 €/m2, un 19,1% más que hace un año. Torre Pacheco es el otro municipio donde el encarecimiento de la vivienda es notable, un 29,5% más que en enero de 2025 (2.570 €/m2).
El actual escenario refleja lo que vaticinaba el presidente de los presidente de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de la Región de Murcia (APIRM), Jose Ramón Blázquez. Una demanda muy alta —ya anticipada por el INE a través de las sucesivas revisiones al alza en la previsión de creación de hogares— que sigue quedando insatisfecha porque el mercado no es capaz de generar vivienda nueva al ritmo que exige el crecimiento demográfico. El resultado, explica, es un problema estructural que no solo no se corrige, sino que se agrava año tras año.
“La escasez de obra nueva y el incremento sostenido de los costes vinculados a la construcción han empujado los precios al alza, sin que haya habido una reacción relevante por parte de las administraciones. Las licencias continúan atascadas, los nuevos desarrollos siguen bloqueados o semibloqueados y las ciudades no están invirtiendo en las infraestructuras necesarias para desbloquear suelo y facilitar el crecimiento urbano”, señalaba hace unas semanas.
Blázquez insiste en que, en muchos casos, toda la carga de la inversión recae sobre los propietarios del suelo, algo que no siempre es viable. A ello se suma el endurecimiento de las exigencias por parte de las compañías suministradoras, especialmente en lo relativo al suministro eléctrico, un problema que, advierte, seguirá presente durante varios años si no se aborda de manera estructural. “Los costes siguen siendo altos, los visados avanzan poco a poco, pero con mucho esfuerzo”, apunta.