La vela del Mistral tiene quien la salvó, pero aún busca quién la cuide

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Publicado: 28/09/2026 · 06:00
Actualizado: 28/09/2026 · 06:00
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La Asociación Cartagena Ciudad de los Submarinos ha difundido un comunicado, recogido también en Murcia Plaza, sobre nuestro artículo del pasado lunes acerca de la vela del submarino Mistral. Lo agradecemos, porque permite aclarar lo que el artículo decía y lo que no. Y conviene empezar por lo que compartimos, que es casi todo.

Nadie discute quién salvó la vela

El comunicado insiste en que esta pieza no estaría hoy en Cartagena si no hubiera sido por nuestra Asociación. Nunca lo hemos ocultado; al contrario, lo alabamos. Si hace falta recordarlo, lo recordamos con nuestras propias palabras del pasado lunes: De todo aquello se salvó una sola cosa, y no la salvó ninguna administración: la vela del Mistral, más dos trozos de cubierta, rescatados del soplete por una asociación de aficionados que negoció con la empresa que compró el barco para desguazarlo.

Tampoco ponemos en duda el amor por Cartagena que invocan, ni las horas de trabajo altruista que ha costado el proyecto. Precisamente porque ese mérito estaba reconocido desde la primera línea, el artículo no los señalaba a ellos.

Por qué no hacía falta consultarles

El comunicado lamenta que no nos pusiéramos en contacto para contar con su versión. El artículo no evaluaba su actividad. Examinaba decisiones de administraciones públicas: qué votó el Pleno, quién eligió el emplazamiento, cuánto dinero hay consignado para el Tonina y cuánto ingresa Cherbourg con su submarino visitable. Todo ello procede de actas, decretos y proyectos públicos citados al pie.

No pedimos antes su versión porque no la necesitábamos: usamos información pública sobre una pieza destinada al patrimonio municipal y sobre decisiones de administraciones públicas. De hecho, el comunicado no discute ninguno de esos datos. No rebate las fechas, las cifras ni la comparación con Francia. Lo que discute es una palabra.

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Hay además una razón de fondo. La vela se rescató con el compromiso de que formara parte de un monumento en la ciudad, y la propia asociación anunció que la donaría a Cartagena. Su emplazamiento lo han decidido el Pleno municipal y la Autoridad Portuaria, y se instalará dentro de una obra pública de 7,5 millones de euros. Es una pieza destinada al patrimonio de todos y que se colocará con dinero de todos. Por eso cualquier cartagenero tiene derecho a opinar sobre cómo se conserva y cuándo se expone, sin restar un gramo al mérito de quien la salvó.

Custodiada, sí; colocada, no

El comunicado sostiene que la vela no está tirada ni abandonada, sino custodiada. Custodiada, por supuesto, y por la propia asociación. Pero las fotografías tomadas en julio de 2026 muestran algo más. La pieza descansa directamente sobre el suelo de un muelle, sin base ni cubierta, entre montañas de graneles. Una de sus caras está sin chapa, con el armazón al aire y ya con óxido, y su única protección visible es una cinta de balizamiento rota.

Eso, en castellano llano, es estar tirada. Arrumbada, si se prefiere una palabra más precisa; abandonada a la intemperie, por mucho que se niegue; desvencijada, como muestra esa cara sin chapa. Se salvó de la chatarra y hoy se la tiene tratada como chatarra.

Cartagena ya conoce esta historia. El prototipo de Isaac Peral pasó casi cuarenta años arrumbado en el Arsenal de La Carraca, en San Fernando. En 1913 se ordenó su desguace, orden que por fortuna nunca se cumplió, y según los testimonios que aún se recuerdan en San Fernando llegó a servir de urinario. Solo en 1929 el almirante Mateo García de los Reyes consiguió traerlo a Cartagena. Más de un siglo después, la ciudad del submarino no debería repetir con la vela del Mistral lo que tanto le dolió que se hiciera con el Peral.

En una ciudad que siente tanto aprecio por lo militar, y en particular por el Arma Submarina, apena verla así. La crítica nunca fue a quien la salvó, sino a quienes debían darle destino.

El emplazamiento está en un proyecto, como decía el artículo

El comunicado explica que la vela está a la espera de que avance la remodelación del espacio portuario y que su ubicación está planteada y materializada dentro de un proyecto. También en esto coincidimos. El artículo dedicaba un apartado entero a ese proyecto, la reforma del frente marítimo de Santa Lucía, reproducía su recreación y lo calificaba de solución mejor que la glorieta propuesta en el Pleno.

Lo que añadíamos es que ese emplazamiento no lo decidió el Ayuntamiento, sino el puerto dentro de una obra propia, y que no permitirá instalar nada antes de 2027. Que el proyecto esté materializado sobre el papel no significa que la vela esté colocada. Eso es lo que señalábamos, y el comunicado lo confirma al hablar de espera.

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Un dato que corregimos y que refuerza lo dicho

Nos basamos en datos, así que toca precisar uno. La moción de mayo de 2025 no fue rechazada, como escribimos. Se aprobó después de que el Gobierno municipal ajustara su texto para dejar la gestión en manos de la Autoridad Portuaria.

El concejal de Patrimonio lo explicó en aquel Pleno del 29 de mayo: así lo han decidido el presidente de la Autoridad Portuaria, la alcaldesa. La precisión no desmiente nada; lo confirma. El Pleno no se negó a colocar la vela: acordó que la colocara otro.

Vistas de proa: la puerta de acceso abierta y una cinta rota como única protección visible. Julio de 2026.

Sobre la palabra «aficionados»

El comunicado subraya que no es una asociación de aficionados que se limita a reclamar o a expresar opiniones en redes sociales. El artículo nunca dijo eso. Dijo lo contrario: que actuaron donde las administraciones no lo hicieron.

La palabra «aficionados» se usó en su sentido literal, el de quien cultiva algo por afición y no por oficio. Es lo mismo que ellos dicen de sí mismos cuando hablan de trabajo totalmente altruista. No había en ella desdén alguno.

Aceptamos el ofrecimiento de información

Nos ayudaría saber en qué condiciones se conserva hoy la vela, quién va a costear su traslado y su montaje, y qué fecha ha comprometido la Autoridad Portuaria para instalarla. Sobre todo, qué persona o servicio del Ayuntamiento responde de ella cuando un vecino pregunta.

Esas respuestas, en rigor, no le corresponde darlas a una asociación altruista, sino a las administraciones. Por eso el artículo terminaba proponiendo dos acciones concretas. La primera, exponer la vela de forma provisional mientras dura la obra de Santa Lucía. La segunda, crear un encargo municipal con nombre, una unidad que tramite estos asuntos y rinda cuentas de en qué punto está cada pieza. Esa unidad daría a la propia asociación el interlocutor fijo que hoy no tiene. La asociación pide que el emplazamiento definitivo acerque la pieza a los ciudadanos; una exposición provisional lo haría desde ahora.

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Lo que queda por hacer

Celebramos todo lo que esta asociación organice al servicio de su fin, que Cartagena sea reconocida como Ciudad de los Submarinos. Celebramos su concurso escolar de dibujo, que acerca a los niños una historia que muchos adultos desconocen. Y, sobre todo, El Cinturón del Submarino, presentado a finales de 2025, con su marcha familiar, sus réplicas a escala de submarinos históricos y una futura ruta turística. Es exactamente el tipo de producto que Cartagena necesita para que el submarino deje de ser solo un recuerdo y se convierta en un motivo para visitarla. Recogemos también su invitación a conocer la asociación y la trasladamos a nuestros lectores.

Si algo deja claro este intercambio es que la vela del Mistral tiene defensores de sobra. Lo que todavía le falta es un responsable con fecha.

Fuentes: Asociación Cartagena Ciudad de los Submarinos (comunicado de 21 de septiembre de 2026 sobre la vela del submarino Mistral; comunicado de septiembre de 2023 sobre la cesión de la vela por Hermanos Inglés, S.A., con vistas a su posterior donación a la ciudad; presentación del proyecto «El Cinturón del Submarino», finales de 2025). Ayuntamiento de Cartagena (sesión plenaria de 29 de mayo de 2025, moción sobre la ubicación de la vela del submarino Mistral). Autoridad Portuaria de Cartagena (proyecto de renovación del frente marítimo de Santa Lucía). Museo Naval de Cartagena (documentación sobre el submarino Peral: permanencia en el Arsenal de La Carraca, orden de desguace de 1913 y traslado a Cartagena en 1929). Testimonios recogidos en San Fernando (Cádiz) sobre el estado del submarino Peral en el Arsenal de La Carraca. Fotografías de la vela del Mistral en el puerto de Escombreras, julio de 2026. Artículo del autor de 21 de septiembre de 2026 sobre la vela del submarino Mistral.

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