Cien años cumple el murcianísimo restaurante Hispano este año 2026, como ya se aireó en su momento en diversos medios y como anticipaba un reportaje de Murcia Plaza en 2020.
Porque fue en 1926 cuando Baltasar Abellán, que había trabajado en las cocinas del acreditado Hotel Reina Victoria, referente durante décadas en el sector hostelero de la ciudad, decidió instalarse por su cuenta y crear el germen del que ha sido a lo largo de muchos años santo y seña de la buena cocina local.
Pero este año se celebra también otra efeméride vinculada a la historia de la centenaria empresa, como es el cincuentenario del hotel que se llamó Hispano 2 y es hoy, en el mismo inmueble, Cetina habiendo pasado con su transformación de la familia Abellán a los Belando.
Esta semana se cumplen los cinco decenios de la inauguración solemne de aquellas instalaciones, siendo el canónigo catedralicio Arturo Roldán el encargado de bendecir los locales en presencia de las primeras autoridades civiles locales y provinciales, representantes de los medios de comunicación y profesionales de la hostelería.
El hotel, instalado en el nuevo edificio de seis plantas alzado en la calle Lucas, hoy Radio Murcia, contaba con 35 habitaciones, todas ellas con baño completo, lámparas de infrarrojos, aire acondicionado, música ambiental, televisión y teléfono automático. Disponía también de tres salones privados para convenciones, reuniones, banquetes y comidas de negocios, además del amplio hall y recepción.
La prensa destacó la apertura del Hispano 2 como “la culminación del esfuerzo de dos generaciones plenamente dedicadas a la industria hotelera, un afán de superarse hecho obra, el fruto de una inquietud y un deseo de bien hacer”.
Aquel día de octubre de 1976 fueron Joaquín e Ignacio Abellán quienes alcanzaron el hito de abrir un tercer establecimiento sin salir de la manzana delimitada por la Trapería, donde se hallaba el Hispano 1; Arquitecto Cerdán, emplazamiento del afamado restaurante; y la calle Lucas, o Radio Murcia, donde sigue estando el otrora Hispano 2 y, justo enfrente, el actual restaurante, que regentan los nietos del fundador de la saga e hijos de Joaquín: Rocío, Saki, Balta y Nacho; y la calle de Barrionuevo y plaza de la Cruz.
Buen momento para recordar que en la prensa de los días fundacionales podía leerse: Gran H. Hispano (antes Nieto). Para comer bien visiten el H. Hispano. Esmerado servicio a 4 pesetas servicio. Por cubierto, cinco platos a elegir con dulces. Jefe de Cocina, Baltasar Abellán. Príncipe Alfonso X, 20 (junto al Casino y frente al Banco Hispano-Americano). En otro anuncio de 1928 se especificaba que el Hispano contaba con servicio de domicilio y que su teléfono era el 326.
El hostal inicial fue convirtiéndose en el Hispano 1, con sucesivas ampliaciones que le permitieron llegar hasta las 60 habitaciones, y en 1968 fue cuando se inauguró el Restaurante Hispano, que se convirtió rápidamente en uno de los hitos gastronómicos esenciales de la ciudad y de la Región.
El primer acto notorio que tuvo reflejo en prensa fue la celebración de un homenaje al escritor alhameño Lorenzo Andreo, que había sido el primer ganador del premio Águilas de novela por su obra El valle de los caracas; y el primer personaje de renombre nacional y culinario que pasó por el comedor del flamante restaurante fue el célebre Cándido López, propietario y alma del famoso restaurante segoviano especializado en cochinillo.
Junto a una fotografía del orondo cocinero, una breve reseña ponía de relieve que Cándido “numera los corderos y lechoncillos que sirve a su cosmopolita e internacional clientela. Y ataviado con el traje de mesonero y los atributos de su oficio, es la figura central e insustituible de todo banquete que da en su casa. Ha estado en Murcia (…) en el recientemente inaugurado restaurante Hispano, donde departía con el propietario. Elogió, de colega a colega, las instalaciones que visitaba, y dijo, literalmente, que la forma de presentar todo lo bueno que en España tenemos es dato que avala a un establecimiento. Se lleva una espléndida impresión de la tierra murciana, de la hospitalidad de sus gentes, de nuestra variada y peculiar gastronomía”.
En un reportaje publicado en Línea unos años más tarde, Joaquín Abellán mostraba al periodista aquella foto de la visita de Cándido, y afirmaba sobre las razones del éxito que “el secreto está en la calidad, tanto de los productos que usamos como del personal que empleamos en el desempeño de su misión, personal que preparamos a nuestro modo y que creo que es de lo mejor que en Murcia hay. Es lo que yo les digo. Te gusta la hostelería, pues hala, a trabajar; si te gusta, lo demás es fácil. Lo esencial en todo es la calidad y la vocación”.
El último momento histórico en la historia del Hispano fue la apertura del actual restaurante en 2007, sin olvidar algún paso intermedio, como Doña Lola, que estuvo durante unos años en la plaza del Cristo del Rescate, esquina a Simón García.
En la crónica de hace medio siglo, cuando se abrió el Hispano 2, "enclavado a escasos metros de la Catedral murciana, ha sabido convertirse en el hogar del viajero, ese rincón acogedor donde uno se siente a gusto. Quizá influya el estar situado donde mejor se siente el pálpito de la ciudad; o el trato familiar que se recibe por parte de la magnífica plantilla (…). Lo cierto y verdad es que en Hispano hay personalidad y tradición de bien hacer". La frase se mantiene vigente.