MURCIA. El Ayuntamiento de Murcia, a través de la Concejalía de Fomento y Patrimonio, desarrolla una intervención en la pedanía de Baños y Mendigo para erradicar cuatro grandes focos de vertidos incontrolados detectados en el entorno. El operativo, activo desde hace aproximadamente diez días, se centra en la limpieza integral de caminos rurales y márgenes donde se acumulaban escombros de obra, sacos de residuos y basura diversa.
Por ello, la vicealcaldesa y concejala de Fomento y Patrimonio, Rebeca Pérez, ha supervisado esta mañana los trabajos sobre el terreno junto con el presidente de la Junta Municipal de la pedanía Javier Vera que se enmarca en un Plan Especial de limpieza. *
Para esta actuación se ha utilizado maquinaria pesada, como camiones equipados con grúa y pulpo, para retirar los desperdicios que invadían el entorno natural y dificultaban el tránsito. Hasta la fecha se han retirado 51,6 toneladas de residuos y, dada la magnitud de los vertidos, está previsto que los trabajos se prolonguen durante al menos quince días más para restablecer la normalidad en la zona.
Durante la visita, Rebeca Pérez ha lamentado el uso de espacios naturales como vertederos ilegales y ha apelado a la responsabilidad ciudadana. Para evitar que estas conductas se repitan y asegurar el mantenimiento de la limpieza una vez finalizada la actuación, el Ayuntamiento ha anunciado que se reforzará la vigilancia de la zona mediante el uso de drones, una medida destinada a disuadir a los infractores e identificar los vehículos implicados en vertidos ilegales.
Mantener limpio el municipio es responsabilidad de todos
Para reforzar este dispositivo, de forma coordinada, a través de la empresa concesionaria PreZero, se está llevando a cabo la recogida de enseres, retirando muebles, colchones y otros objetos voluminosos abandonados junto a los residuos, con el objetivo de garantizar el saneamiento completo de la zona.
El Consistorio recuerda que la Ordenanza de Residuos contempla sanciones muy severas ante estos comportamientos incívicos. El abandono de escombros, sacos o muebles en la vía pública está prohibido y, en el caso de que los vertidos incluyan materiales peligrosos, las multas pueden alcanzar hasta los 600.000 euros.
Desde la Concejalía de Fomento y Patrimonio insisten en que los vecinos que necesiten deshacerse de escombros o fibrocemento deben contactar con gestores autorizados inscritos en el RERA o consultar al Servicio Municipal de Limpieza Viaria, evitando siempre el abandono de residuos en el entorno rural.