MURCIA. La Comunidad y la Federación Regional de Empresarios de Hostelería y Turismo (HoyTú) se han unido para prevenir la sumisión química. A partir de esta colaboración, distribuirán un millar de cubrevasos para que las mujeres se sientan seguras en los establecimientos de ocio y restauración. Estas tapaderas, de material textil y ajustable, con el lema 'Protégete', evitarán la introducción en los vasos de cualquier tipo de sustancia química.
La consejera de Política Social, Conchita Ruiz, junto con el presidente de HoyTú, Bartolomé Vera, realizaron la primera entrega de estos cubre vasos en un local de ocio de Murcia. “Queremos prevenir cualquier situación de riesgo para las mujeres, y también visibilizar esta violencia silenciosa y muchas veces desconocida. Desde el Gobierno regional tenemos a disposición de las víctimas recursos especializados para guiarlas, acompañarlas y prestarles la ayuda que necesiten. Por eso es clave que las mujeres puedan identificar estas situaciones, conocer los síntomas, y actuar así de forma eficaz”, destacó Ruiz.
Además, agradeció la colaboración de los empresarios para combatir esta violencia contra la mujer, porque “su labor es fundamental para reforzar la prevención desde sus establecimientos, y para dar visibilidad a un tipo de agresión que, en España ha derivado en más de 300 agresiones sexuales cada año. En el caso de la Región de Murcia, el Centro de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual, CAIVAX, ha atendido siete casos en los últimos tres años”.
Una cifra que, según los profesionales del CAIVAX, puede no corresponder con la cifra real de mujeres que hayan sufrido sumisión química en la Región, bien porque no han sido conscientes de ello o porque no han sabido identificar que ese ha sido el motivo de su agresión, ya que no recuerdan lo que les ha pasado.
Ruiz añadió que “no hay un perfil concreto de víctima de sumisión química, cualquier mujer, con independencia de su edad, puede sufrirla, y no sólo en establecimientos de ocio. Este tipo de situaciones ocurren también, por ejemplo, en el entorno más cercano de la víctima, como es el ámbito laboral, entre su círculo de amigos o, incluso, familiar”.
¿Cómo detectar la sumisión química? ¿Qué deben hacer las víctimas?
La consejera señaló que los síntomas que puede experimentar una mujer tras haber sido víctima de sumisión química son muy similares a cuando a una persona le sienta mal la ingesta de bebida (mareo, desorientación, pérdida de memoria, pérdida de conciencia…). Incluso provoca una sensación de confusión y malestar en la víctima de carácter duradero que le impide recordar con claridad lo que le ha ocurrido. En ocasiones, puede llevar a percibir sabores distintos en la bebida o comida que se está consumiendo, y a sentir desorientación, somnolencia, dolor de cabeza, mareos, visión borrosa, vómitos o náuseas, que son los síntomas más frecuentes. Entre las sustancias más utilizadas se encuentra el alcohol, el éxtasis líquido, la burundanga o escopolamina y la ketamina.
Para prevenir esta situación de riesgo, la consejera detalló las recomendaciones que, desde el CAIVAX, realizan a las mujeres, como por ejemplo, no dejar su bebida desatendida, no consumirla si observan un olor o aspecto extraño, rechazar bebidas de desconocidos y utilizar recipientes cerrados o con tapa.
También destaca la importancia de prestar atención a cambios físicos repentinos para pedir ayuda de forma inmediata, y de establecer redes de cuidado entre el grupo de amigos o amigas, de manera que si alguna se siente mal, le acompañen a un lugar seguro y busquen ayuda sanitaria si es necesario.
La rapidez es fundamental para facilitar la atención médica, así como la obtención de pruebas. Por eso, en caso de sospecha de una posible sumisión química, el primer paso es buscar un lugar seguro y solicitar ayuda, acudir a un centro sanitario, conservar la bebida si es posible y contactar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o con los servicios de emergencia.
El CAIVAX ofrece un teléfono de atención para las víctimas, 722 515 148, disponible los 365 días del año, en el que profesionales especializados atienden a las mujeres y las orientan para ayudarles y que sepan qué hacer en estos casos.