MURCIA. Detrás de una mirada amable y una sonrisa que sus allegados definen como el reflejo de una mujer "cercana, noble y humana", Rebeca Pérez (Murcia; 1980) acaba de asumir el reto más complejo de su carrera al convertirse en la primera alcaldesa de la historia de Murcia. Con la serenidad y el arraigo a la tierra que la caracterizan, toma las riendas de la Glorieta para liderar una nueva etapa en el municipio, marcada por la delicada transición tras el reciente fallecimiento de José Ballesta, de quien fue mano derecha y confidente política durante casi una década.
Quienes compartieron con ella sus primeros pasos en la Glorieta, allá por 2015, recuerdan un trato "exquisito" que no ha cambiado con el poder. Esa tranquilidad y positividad que transmite en las distancias cortas hunde sus raíces en la Murcia más auténtica. Diplomada en Ciencias Empresariales, con máster en Análisis Político Aplicado en la UMU y con experiencia trabajando como gestora de clientes en la banca y la empresa privada, Pérez es una apasionada de su tierra, de los animales y de la naturaleza.
No es raro verla en redes sociales presumiendo de orgullo murciano o escapándose a la huerta para desconectar y pasear con sus mascotas. De esa misma huerta le viene también la vocación pública: la política nunca le fue ajena, ya que creció viéndola en casa de la mano de su padre, Ángel Pérez Martínez 'El Puma', quien lleva ya treinta años como alcalde pedáneo de El Esparragal. Y, de hecho, en 2011 ya fue incluida en la lista que encabezaba Miguel Ángel Cámara, aunque no entró en la Corporación.
Esa escuela de la política de cercanía, la que se hace escuchando al vecino a pie de calle, es la que aplicó cuando en 2015 aterrizó en el Ayuntamiento ocupando las áreas de Infraestructuras y Juventud. Por aquel entonces ocupaba un discreto décimo puesto en las listas, pero su minuciosidad no pasó desapercibida.
Si algo la define en el plano profesional, es ser una "trabajadora incansable". "Está pendiente de todo y controla cada detalle al milímetro", apuntan quienes han trabajado codo con codo con ella desde sus inicios, donde bromean asegurando que para ella "el día parece tener más de 24 horas". A base de ese esfuerzo constante y de una capacidad de gestión que combinaba la calma con la firmeza, su ascenso fue meteórico. En 2019, Ballesta la aupó al segundo puesto de la candidatura, otorgándole las competencias de Movilidad Sostenible, Juventud y la Portavocía del Gobierno local.

- Rebeca Pérez, alcaldesa de Murcia. -
- Foto: CPM IMAGEN
Fue precisamente en los momentos más duros del partido, tras la moción de censura de 2021 que los desalojó de la Alcaldía, donde Pérez demostró su templanza manteniendo el tipo como portavoz de la oposición frente al Ejecutivo de PSOE y Ciudadanos. Su lealtad y eficacia tuvieron recompensa en 2023 cuando los populares recuperaron la Glorieta con mayoría absoluta. Ballesta diseñó entonces un traje a su medida: el cargo de vicealcaldesa, una figura inédita en el organigrama municipal que ella estrenó compaginándolo con Fomento y Patrimonio.
También cuenta con ascendencia en el organigrama del partido. Como coordinadora general de la ejecutiva regional del PP, Pérez actúa como el puente entre la capital y el Gobierno regional. Esta posición política la sitúa como la opción con más garantías para liderar Murcia hasta 2027, aunque ese escenario queda de momento lejano en el horizonte. "Eso es correr demasiado", contestaba, sonriente, ante las preguntas de la prensa esta semana. En cualquier caso, la cúpula nacional de Génova le da su bendición: "Murcia queda en buenas manos", como así elogiaba Miguel Tellado, la mano derecha de Alberto Núñez Feijóo.
Hoy, el bastón de mando cambia de manos en circunstancias que nadie hubiera deseado, pero Murcia queda bajo la gestión de una mujer que une la herencia de la pedanía con la visión moderna de la capital. Una alcaldesa que, sin perder la serenidad que la caracteriza, asume a sus 45 años la responsabilidad de liderar el municipio demostrando que la cercanía y el control absoluto del detalle son su mejor hoja de ruta.