MURCIA. La histórica Casa Torre Falcón, en Espinardo, está cada vez más cerca de dejar atrás las décadas de abandono y el riesgo de derrumbe que amenazaba su supervivencia. Este símbolo de la huerta murciana se transformará en un nuevo espacio público y cultural gracias a un proyecto que acaba de recibir el impulso definitivo en el Pleno de marzo. Con una inversión de 760.300 euros, el Ayuntamiento de Murcia ha formalizado la adjudicación de las obras para rescatar este inmueble del siglo XVIII y ponerlo a disposición de los vecinos de la zona y de Joven Futura.
La rehabilitación se ha planteado de forma que la torre recupere su antiguo esplendor, pero adaptándola para que sea útil hoy en día. Para ello, el interior del edificio se mantendrá abierto y sin muros que lo dividan, creando salas amplias que puedan usarse para todo tipo de talleres, charlas o actividades culturales. Con este diseño, se consigue un centro muy versátil sin tener que romper la esencia histórica de la construcción.
Además de su valor cultural, el proyecto destaca por ser respetuoso con el medio ambiente. El edificio utilizará técnicas naturales para mantener una temperatura agradable en su interior, aprovechando el calor y el frío del propio suelo mediante un sistema conocido como "pozo canadiense". También contará con una instalación biológica para limpiar el agua de forma natural, convirtiéndose en un ejemplo de cómo unir el patrimonio de la huerta con la tecnología más ecológica.
Para completar la actuación, se conservará el patio original de la casa, un elemento fundamental de la arquitectura de nuestra huerta. Los servicios necesarios para el funcionamiento del centro se ubicarán en una pequeña construcción anexa, diseñada con cuidado para que no reste protagonismo a la torre y mantenga la armonía de todo el conjunto.