MURCIA (EFE). El pleno del Ayuntamiento de Murcia ha reclamado este jueves al Gobierno central que prohíba el uso de prendas como el burka o el niqab en espacios públicos y que dé potestad a los municipios para regular también ese tipo de vestimentas en las dependencias municipales.
El debate de esta cuestión ha partido de una moción presentada por el grupo municipal de Vox, que está llevando iniciativas similares a numerosos municipios tras el intento fallido la semana pasada de sacar adelante una ley en el Congreso de los Diputados sobre esta materia, legislación que también ha reclamado el PP en la Cámara.
"Cárcel de tela"
El concejal de Vox Fernando Sánchez Parra ha defendido la necesidad de prohibir en todas las dependencias municipales el uso de prendas como el burka o el niqab, que ha definido como “una cárcel de tela” apelando, por un lado, a la libertad de las mujeres y, por otro, a la seguridad, ya que estas prendas, al ocultar el rostro, impiden la identificación de quien las porta.
En línea con su habitual discurso sobre el islam, el concejal ha considerado que es incompatible con la cultura española y ha arremetido contra la “inmigración masiva” que ha hecho que los barrios sean “cada vez más irreconocibles”.
Ha equiparado la prohibición del uso de estas prendas con las restricciones en determinadas ordenanzas municipales a ir por la calle sin camiseta y ha vinculado, como viene siendo habitual, inmigración con delincuencia para advertir de que “con Vox habrá leyes duras, cárceles incómodas y deportaciones masivas”.
La propuesta de prohibir el uso del burka, ha subrayado además, es una “defensa de nuestra cultura, de la civilización”, porque “estas culturas no las queremos aquí”.
Piden una regulación estatal
Desde el PP, la concejala de Gobierno abierto, Mercedes Bernabé, también se ha mostrado partidaria de prohibir el uso del burka, si bien ha matizado que este tema debe regularse a nivel estatal y no local, como ya han hecho otros países del entorno de España, como Francia, Bélgica o los Países Bajos.
En ese sentido, ha presentado una moción alternativa, que ha sido aceptada por Vox y que es la que finalmente ha salido adelante, para pedir al Gobierno central que apruebe la proposición de ley que el PP ha registrado en el Congreso y también que modifique la ley de Bases de Régimen Local para facultar a los municipios a elaborar ordenanzas o protocolos que regulen el uso de este tipo de prendas en espacios de titularidad pública, con posibilidad de añadir un régimen sancionador.
El PSOE lamenta que "la derecha alimente discursos de odio"
Por su parte, desde el PSOE, que ha votado en contra de la propuesta, la concejala Andrea Peñaranda ha asegurado que su partido está en contra del uso de burka y el niqab, que ha definido como “una implosión cultural y política de los regímenes talibanes, no del islam”, pero ha lamentado que la derecha utilice la defensa de la igualdad “para señalar y para alimentar discursos de odio”.
En su opinión, el debate sobre la prohibición de este tipo de prendas se está usando para generar “un efecto expansivo de sospecha sobre todas las mujeres musulmanas”: “Esta moción no libera a ninguna mujer, sino que genera sospechas sobre muchas, aumentando la violencia que ya sufren”, ha criticado.