MURCIA. El barrio de La Paz está un paso más cerca de transformar uno de sus espacios más emblemáticos. La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Murcia ha dado luz verde a la segunda fase de las obras para acondicionar la parcela municipal donde se ubicaba la antigua guardería del barrio. La intervención, que cuenta con un presupuesto de 200.433 euros, actuará sobre una superficie total de 3.000 metros cuadrados para convertirla en un nuevo enclave de ocio intergeneracional.
Tras una primera fase dedicada al relleno y nivelación del terreno, esta nueva etapa se centrará en la creación de infraestructuras deportivas y zonas estanciales. El diseño definitivo, que fue presentado y ajustado tras varias sesiones de participación vecinal en la Junta Municipal, apuesta por un modelo de espacio abierto. Para ello, se demolerá el actual vallado perimetral, integrando la parcela con las calles José María Caballero Amor y Mariano Herrera, cuyas aceras serán renovadas y ampliadas para cumplir con la normativa de accesibilidad.
El nuevo recinto ha sido diseñado para dar respuesta a diferentes rangos de edad. Entre las dotaciones principales destaca una pista polideportiva equipada para la práctica de fútbol sala, balonmano y minibasket. Además, el proyecto contempla un circuito de paseo de más de 600 m² y una zona de ocio activo con aparatos biosaludables y mesas de ping-pong. Los más pequeños contarán con un área infantil protegida de 200 m² con juegos adaptados.
La sostenibilidad es otro de los pilares de la intervención. Se crearán 770 m² de nuevas zonas ajardinadas con especies autóctonas y mediterráneas, como granados, mirtos y palmeras datileras. Estas plantas han sido seleccionadas por sus bajas necesidades hídricas, buscando una gestión eficiente del agua. El espacio se completará con una red de riego moderna y soluciones de drenaje para asegurar el mantenimiento de la biodiversidad local.
Con esta actuación, el barrio no solo gana una zona deportiva, sino que mejora su conexión paisajística con entornos cercanos como el Parque Infantil de Tráfico y el Parque de Las Palmeras, eliminando una barrera urbanística y transformando un solar en desuso en un punto de encuentro vecinal.