MURCIA. El mayor pulmón verde del municipio de Murcia está a solo unas horas de empezar a caminar. Este lunes, 9 de marzo, las máquinas desembarcarán en Barriomar para iniciar la construcción del Parque Metropolitano Oeste, un proyecto que cambiará la fisonomía de la entrada a la ciudad. Tras la firma del acta de replanteo este viernes por parte del concejal de Desarrollo Urbano y Ciudad Inteligente, José Guillén, se confirma que las condiciones son óptimas para cumplir con un plazo de ejecución de un año, devolviendo a los vecinos un espacio de vanguardia y naturaleza donde hoy solo hay tierra.
Sin embargo, el nacimiento de este pulmón verde requiere un sacrificio inmediato en la movilidad de la zona: el adiós definitivo al aparcamiento 'alegal' junto a la chimenea de La Molinera. Durante dos décadas, este descampado ha servido como desahogo para cientos de conductores, pero desde este lunes quedará cerrado al público para dejar espacio a la urbanización y la obra civil del primer lote. Las señales de prohibición ya advierten de que el tiempo se ha agotado, marcando una semana de transición en la que el Ayuntamiento ya trabaja para ofrecer soluciones que compensen la pérdida de estas plazas.
Entre las alternativas que se barajan a corto plazo, el consistorio contempla recuperar el aparcamiento situado bajo la autovía mediante una cesión temporal de terrenos por parte del Estado, una opción estratégica por su cercanía. Asimismo, se estudian otras parcelas municipales como la situada junto al restaurante Casa Alias, en San Pío X, o terrenos en Ronda Sur, junto al cruce del Barrio del Progreso. Estas opciones buscan equilibrar la balanza para que la llegada del parque no suponga un colapso en la rutina de quienes trabajan o residen en las pedanías del sur.
Hasta que estas nuevas zonas estén operativas, el Ayuntamiento ha instado a los usuarios a utilizar la red de aparcamientos municipales, señalando puntos como el Malecón, Atocha, Fuenteblanca, Justicia o los disuasorios de la Arrixaca como vías de escape. Comienza así una cuenta atrás de doce meses en la que, tras una fase inicial de obra civil y la posterior fabricación de elementos de juego, Murcia contará con un espacio verde de referencia, nacido de la necesidad de transformar Barriomar en un lugar más habitable, aunque ello suponga cambiar los hábitos de aparcamiento mantenidos durante los últimos veinte años.