MURCIA. Los cuatro nuevos halcones peregrinos incorporados este año al Proyecto Falco de Murcia ya están listos para surcar el cielo del municipio con tecnología de última generación a sus espaldas. El Ayuntamiento ha instalado a las aves unos emisores satelitales de apenas seis gramos que permitirán realizar un seguimiento exhaustivo, remoto y en tiempo real de todos sus movimientos. El marcaje de los ejemplares ha sido supervisado por los concejales José Guillén, responsable de Desarrollo Urbano y Ciudad Inteligente, y Pilar Torres, al frente de Bienestar Social, Familia y Salud.
Estos pequeños dispositivos se han colocado mediante un sistema de arnés tipo mochila, diseñado específicamente para las características de los halcones, lo que garantiza que no sufrirán ningún impacto en su vuelo ni en su comportamiento natural. Gracias a la telemetría GPS, los técnicos municipales podrán conocer con precisión qué zonas utilizan más las aves, dónde descansan, cuáles son sus áreas de campeo y cómo se adaptan a la vida en la ciudad, además de poder detectar rápidamente si sufren cualquier tipo de percance.
El concejal José Guillén ha señalado que la telemetría satelital es actualmente una de las herramientas más avanzadas para el estudio de las rapaces, aportando una información continua que sería imposible de lograr con el anillamiento tradicional o la observación a pie de calle. Estos datos no solo tienen un gran valor científico, sino que permitirán comprobar cómo los hábitos en libertad de estos halcones contribuyen de forma directa a la protección del patrimonio histórico del casco urbano.
Por su parte, la edil Pilar Torres ha recordado que el Proyecto Falco, que arrancó en 2023, persigue el asentamiento definitivo de esta especie autóctona en el municipio con un doble propósito. Por un lado, se busca la reintroducción controlada del halcón peregrino en el entorno y, por el otro, se potencia un sistema natural y disuasorio para controlar la población de palomas domésticas en el casco histórico, reduciendo así los daños que sus excrementos y ruidos causan en los edificios públicos y monumentos.
Los cuatro jóvenes ejemplares llegaron a Murcia hace unos días fruto de un convenio de colaboración con centros de cría autorizados, donde fueron criados mediante técnicas naturales y sin contacto humano para asegurar que puedan valerse por sí mismos en libertad. Tras pasar sus primeras jornadas de aclimatación en la ciudad, los halcones comenzarán a volar de forma inminente, monitorizados a cada paso por el sistema satelital para estudiar su comportamiento tanto dentro como fuera del término municipal.