MURCIA. Vivir en Murcia se ha convertido, para muchos, en un reto difícil de costear y en un laberinto de movilidad que parece no tener fin. Con los precios del alquiler en máximos históricos y un sistema de transporte que todavía arrastra carencias, el PSOE ha presentado este viernes su plan de choque para el horizonte de 2026. El portavoz socialista, Ginés Ruiz Maciá, ha desgranado una hoja de ruta que busca sacar al municipio de lo que considera una "parálisis de gestión", poniendo el foco en tres urgencias ciudadanas: el acceso a la vivienda, la reforma del transporte público y el rescate de unas pedanías que denuncian sentirse abandonadas.
La vivienda ha sido el primer gran bloque abordado, un ámbito donde el portavoz socialista ha calificado de "insoportable" la tensión entre los salarios y los precios del alquiler. Ruiz Maciá ha lamentado profundamente que el municipio esté en riesgo de perder 23 millones de euros de Fondos Europeos destinados precisamente a vivienda asequible, un recurso crítico en la ciudad de España donde más ha subido el precio del mercado de segunda mano. Para frenar esta tendencia, el PSOE propone la aplicación inmediata de medidas de control de precios y un esfuerzo administrativo "titánico" para entregar las viviendas pendientes antes de junio, evitando así la pérdida de la subvención europea.

- Equipo del PSOE en Murcia durante la rueda de prensa celebrada este viernes -
- Foto: PSOE MURCIA
Mirando hacia el medio y largo plazo, el portavoz ha abogado por un plan de vivienda pública que rompa con la dinámica de las últimas décadas. "No se trata de vender el patrimonio público, sino de destinarlo a alquiler asequible", ha aseverado Ruiz Maciá, quien ha revelado un dato que tilda de "dejadez" institucional: de las 1.079 viviendas públicas que existen en Murcia, ninguna se ha construido en los últimos 30 años. Según el portavoz, el descontrol es tal que el Ayuntamiento ni siquiera tiene actualizado el censo de quién reside en ellas actualmente.
La movilidad ha centrado otra de las críticas más duras, siendo definida por el PSOE como "uno de los peores sistemas del país". Ruiz Maciá ha denunciado el retraso en la licitación y adjudicación del nuevo modelo de transporte, alertando de que los llamados "tranvibuses" están atascados diariamente al carecer de carriles bus exclusivos donde circular. Además, ha calificado de "ciencia ficción" que el equipo de Gobierno hable de ampliar el tranvía cuando, a día de hoy, "no se puede pagar el autobús con tarjeta". Para el portavoz, la solución definitiva pasa por la creación de un ente metropolitano que gestione de forma integral el transporte en el municipio y su área de influencia.
Vinculado a la movilidad, el PSOE ha alertado sobre la salud pública, recordando que Murcia es la quinta ciudad de España con mayores niveles de contaminación por dióxido de carbono. Ruiz Maciá ha criticado que la actual Zona de Bajas Emisiones (ZBE) sea "un engaño", limitándose a peatonalizar calles que ya lo eran, como Alfonso X o Trapería, mientras los niveles de aire siguen siendo "inasumibles". El portavoz ha exigido una estrategia real de información al ciudadano, denunciando que no basta con publicar datos en redes sociales si no se explica a la población qué medidas de protección tomar cuando se superan los umbrales de seguridad.
En cuanto a la vertebración territorial, la formación socialista ha puesto el foco en el "abandono" de las pedanías, una situación de degradación que, según advierten, está empezando a contagiarse a barrios céntricos como San Basilio. La propuesta para revertir este deterioro pasa, inevitablemente, por la licitación urgente del nuevo contrato de limpieza que permita dar una cobertura digna a todo el término municipal. Asimismo, Ruiz Maciá ha dedicado un espacio a la infancia, reclamando patios escolares acondicionados con sombras y la creación de parques exclusivos que garanticen la equidad entre los distintos barrios y distritos.
El portavoz socialista ha denunciado también el "desmantelamiento" de los servicios públicos municipales. Ruiz Maciá ha señalado que los recortes de personal han provocado situaciones kafkianas, como bibliotecas y centros culturales que, tras ser anunciados a bombo y platillo, permanecen cerrados por falta de conserjes. "Es hora de menos aparentar y de contar con un proyecto y un horizonte claro para Murcia", ha concluido el portavoz, instando al Gobierno local a abandonar la política de gestos y centrarse en la gestión real de los recursos humanos y materiales del Ayuntamiento.