MURCIA. La histórica demanda de los vecinos de la zona sur de la huerta parece empezar a encontrar soluciones tangibles. Tras las concentraciones del pasado 11 de enero, donde decenas de ciudadanos exigieron el fin de la desatención institucional ante el riesgo de inundaciones, el Ayuntamiento de Murcia y los colectivos implicados han sentado las bases de un plan de choque técnico para definir las actuaciones de urgencia en la Rambla del Garruchal.
Este movimiento se produce tras la intervención "de emergencia" iniciada el pasado viernes por los servicios municipales de Parques y Jardines y Limpieza Viaria para retirar residuos y maleza ante la previsión de lluvias. El acuerdo alcanzado establece un calendario por fases que comenzará con el dragado y desbroce del tramo comprendido entre la carretera de Beniaján y el camino de Antolinos, en Torreagüera, para continuar después hasta la vereda del mismo nombre.
Según ha detallado el portavoz de Bicihuerta y cronista de Torreagüera, Raúl Jiménez, el consistorio asumirá inicialmente los gastos de estas tareas, aunque se ha comprometido a mantener un encuentro clave con la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) para clarificar de quién es la competencia en cada punto. Esta coordinación busca terminar con el vacío administrativo que, según los vecinos, ha provocado que la maleza y los desperdicios se acumulen durante años sin que ninguna administración asumiera el mantenimiento de forma estable.
Además de la retirada de escombros, los colectivos han puesto el foco en la seguridad de las infraestructuras y la integridad del cauce. Entre las peticiones trasladadas destaca la necesidad de asegurar los márgenes de la rambla a la altura de la urbanización Monteazahar y la exigencia de que la Confederación defina con claridad el cauce aguas abajo del nuevo puente de Torreagüera, ya que existen tramos actualmente invadidos por plantaciones que dificultan el flujo del agua.
Este grupo de trabajo, que retomará los contactos próximamente tras una consulta técnica de los servicios municipales, supone un avance cualitativo al pasar de actuaciones puntuales por precaución a una planificación real del entorno que garantice la seguridad de las pedanías de la zona.