MURCIA. La concejala del Grupo Socialista, Esther Nevado, defenderá en el Pleno de este mes una moción para instar al Ayuntamiento de Murcia y a la Consejería de Educación a actuar de forma decidida contra las altas temperaturas que soportan el alumnado y el profesorado en numerosos colegios públicos del municipio. El texto de la iniciativa recuerda que buena parte de estos centros educativos superan los 40 años de antigüedad. Esta circunstancia, unida a la falta de inversiones y a un mantenimiento adecuado durante años, ha agravado las carencias en infraestructuras básicas, afectando especialmente a la climatización de las aulas.
Por ello, Nevado exige tanto al Ayuntamiento como a la Comunidad Autónoma que dejen de responder con medidas puntuales y pongan en marcha una planificación real que permita adaptar los colegios a unas temperaturas veraniegas cada vez más adelantadas, elevadas y frecuentes. La edil ha advertido de que el calor en las aulas ya no es una situación excepcional, por lo que reclama planificación, inversión y compromiso para garantizar unas condiciones dignas a miles de alumnos y docentes en lugar de recurrir a parches temporales.
La moción plantea elaborar informes técnicos sobre las instalaciones eléctricas y las condiciones térmicas de cada aula para conocer el estado real de los centros, identificar los casos más urgentes y establecer prioridades de actuación. Asimismo, la propuesta socialista incluye evaluar la eficiencia energética de los edificios escolares para planificar reformas en cubiertas, cerramientos, ventanas y la creación de zonas de sombra que ayuden a reducir el impacto del sol y a mejorar el confort térmico.
Además, Nevado ha alertado sobre la desigualdad que esta situación está generando entre los distintos centros del municipio. En algunos colegios, las propias familias han tenido que asumir el coste de instalar equipos de aire acondicionado mediante derramas, mientras que otras comunidades educativas no disponen de los recursos para hacerlo. La concejala ha subrayado que la educación pública no puede depender de la capacidad económica de los padres ni dividirse en colegios de primera y de segunda, ya que el calor excesivo afecta directamente al bienestar, al rendimiento académico y a la igualdad de oportunidades.
Finalmente, la iniciativa reclama que los próximos presupuestos municipales y regionales incorporen partidas económicas específicas para acometer las mejoras necesarias en las redes eléctricas y la climatización de los centros. Nevado ha concluido que, ante veranos cada vez más largos y calurosos, los colegios públicos tienen que estar preparados, insistiendo en que no se puede seguir normalizando que el alumnado y el profesorado soporten temperaturas dentro de clase que nadie aceptaría en otros espacios públicos.