MURCIA. El salón de plenos del Ayuntamiento de Murcia ha vivido este jueves una sesión histórica marcada por una unidad política que pocas veces se ve en democracia. En un Pleno extraordinario breve pero cargado de simbolismo, la corporación municipal al completo se ha despedido de José Ballesta Germán con palabras que han trascendido la gestión pública para centrarse en la calidad humana del que fuera su alcalde.
La sesión ha servido para aprobar por unanimidad el nombramiento de Hijo Predilecto, la concesión de la Medalla de Oro de la Ciudad y la Medalla al Mérito Policial a título póstumo. Sin embargo, el momento más emotivo ha llegado con las intervenciones de los portavoces, que han dibujado un retrato común de respeto y admiración.
El reconocimiento de la oposición Uno de los puntos más destacados ha sido la intervención de Ginés Ruiz (PSOE), quien ha defendido una "política humana" que permite separar las diferencias ideológicas de la relación personal. Ruiz ha reconocido la "entrega completa" de Ballesta a lo público, subrayando la importancia de reconocer a la persona que estaba detrás del cargo. En la misma línea, Luis Gestoso (Vox) ha recordado con emoción la "generosidad y valentía" con la que el alcalde afrontó su enfermedad, destacando su dignidad "dando su vida hasta el último segundo por Murcia".
La voz del equipo de Gobierno y el cariño popular
Desde las filas populares, Mercedes Bernabé ha recordado la trayectoria de un hombre que fue médico, profesor, rector y consejero, pero que siempre estuvo "dedicado a trabajar en una Murcia mejor". Bernabé ha destacado que Ballesta representaba el orgullo de una ciudad que estos días ha cambiado su habitual alegría por las lágrimas de su pérdida.
El cierre ha corrido a cargo de la ahora alcaldesa, Rebeca Pérez, quien ha actuado como portavoz de la propia familia del alcalde. Pérez ha agradecido las muestras de afecto recibidas por miles de murcianos: "Se nos llenó el alma; Murcia habló desde el amor", ha señalado, describiendo las largas colas de ciudadanos como el mejor testamento de alguien que "quiso a esta ciudad por encima de todo".