MURCIA. El contrato municipal para poner a punto los semáforos de Murcia y mejorar la regulación del tráfico ha quedado desierto. Se trataba de una licitación valorada en 4,6 millones de euros y con una duración prevista de dos años, que debía garantizar el correcto funcionamiento de toda la red semafórica de la ciudad.
El servicio incluía la gestión diaria de los semáforos, la reparación de averías, el mantenimiento de los sistemas de tráfico y la instalación de nuevas infraestructuras, además de la actualización tecnológica de los dispositivos ya existentes. El objetivo era claro: lograr desplazamientos más ágiles, eficientes y seguros tanto para conductores como para peatones.
Sin embargo, según recoge el pliego de adjudicación, no se ha presentado ninguna oferta válida. Solo una empresa concurrió al proceso, pero su propuesta fue descartada al superar el presupuesto base de licitación. Ante esta situación, el órgano de contratación ha declarado oficialmente desierto el procedimiento.
Uno de los puntos clave del contrato era la gestión centralizada de los semáforos desde la Sala CEUS, ubicada en el edificio municipal de Abenarabi. Desde este centro se supervisa el funcionamiento de los dispositivos, se ajustan los tiempos semafóricos en función de la intensidad del tráfico y se realizan estudios para mejorar la movilidad urbana. Por ahora, queda en el aire si el Ayuntamiento volverá a sacar a concurso este servicio para garantizar su continuidad.
La adjudicación del contrato se basaba principalmente en la calidad de la propuesta técnica, que suponía el 40 % de la puntuación total, seguida de la oferta económica (30 %). También se valoraban aspectos como el compromiso medioambiental, con el uso de vehículos y medios de transporte sostenibles, y la ampliación del suministro e instalación de ópticas LED en los semáforos de la ciudad.