MURCIA. El carrascal del Majal Blanco, uno de los bosques de encinas más valiosos y amenazados del sureste peninsular, contará con un plan científico para garantizar su supervivencia ante la falta de agua y el aumento de las temperaturas. La Universidad de Murcia (UMU) liderará una investigación orientada a diseñar un conjunto de medidas de cuidado forestal que permitan a este enclave natural resistir y adaptarse al impacto de las sequías extremas.
El proyecto, denominado "Gestión climáticamente inteligente del carrascal termófilo", estará a cargo del Departamento de Ecología e Hidrología de la institución académica. La iniciativa cuenta con una aportación de 40.000 euros canalizada a través de un convenio de colaboración impulsado por la Concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Murcia, dirigida por Antonio Navarro.
Un diagnóstico detallado sobre la salud del bosque
El proyecto se centrará en evaluar el impacto real que la falta prolongada de lluvia y el estrés térmico están provocando en este entorno. Para lograrlo, los investigadores llevarán a cabo un análisis del estado de salud del arbolado, revisando cómo nacen los nuevos brotes de carrasca, la variedad de especies que conviven en la zona y la evolución general de los indicadores ambientales.
A partir de este diagnóstico, la Universidad diseñará una propuesta de "silvicultura adaptativa", es decir, un conjunto de técnicas de cuidado y manejo forestal pensadas específicamente para que el bosque sea más resistente y capaz de adaptarse a las nuevas condiciones del clima.
Hoja de ruta para las futuras actuaciones
Como resultado de este trabajo de investigación, los expertos redactarán un documento técnico que servirá de guía para las intervenciones de los próximos años en el que se incluirán las pautas de actuación recomendadas y una serie de parámetros para medir la evolución ecológica del recinto de forma continua. Esta hoja de ruta permitirá planificar con rigor técnico los trabajos de mantenimiento y conservación en las 875 hectáreas que componen el parque forestal.
Un espacio protegido dentro de la Red Natura 2000
Ubicado en pleno Parque Regional de Carrascoy y El Valle, el Majal Blanco forma parte de la Red Natura 2000 como Lugar de Interés Comunitario (LIC). Su principal valor radica en albergar una de las mejores representaciones del carrascal de encina tradicional (Quercus rotundifolia), además de un singular y pequeño grupo de alcornoques de alto valor ambiental.
Más allá de su peso ecológico, el parque es una de las áreas recreativas más frecuentadas del municipio. Dispone de punto de atención al visitante y un Aula de Naturaleza dedicada a la educación ambiental, un uso público que ahora busca compaginarse con la aplicación del conocimiento científico para proteger su patrimonio forestal.