Murcia

Adjudicados los primeros trabajos

Acciona iniciará las obras de rehabilitación para el megaproyecto tecnológico en la 'ciudad abandonada' de Espinardo

La compañía se adjudica el contrato por 14,8 millones para la primera fase de la nueva planta que acogerá la futura Agencia de Transformación Digital

1 / 5
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

MURCIA. El gran proyecto tecnológico que se instalará en el antiguo y abandonado complejo residencial de Espinardo da su primer paso en firme para convertirse en una realidad. La Comunidad Autónoma acaba de adjudicar las obras de la primera fase para rehabilitar y crear la nueva planta de los edificios que acogerán la futura Agencia para la Transformación Digital de la Región de Murcia.

La multinacional Acciona, a través de una UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por dos filiales, Acciona Construcción y Acciona Industrial, se ha impuesto a otros ocho competidores y se ha hecho con el contrato, impulsado por la Consejería de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Transformación Digital y adjudicado por cerca de 14 millones de euros (13.869.666,43 euros para ser exactos), incluidos los impuestos.

Esta inversión está cofinanda en un 60% por Fondos Feder, según explican fuentes de la Comunidad. El proyecto no sólo busca levantar la Agencia para la Transformación Digital, sino que también quiere recuperar y poner en valor el conjunto edificios, de gran interés arquitectónico, para que tenga una nueva vida y se convierten en el centro neurálgico del ecosistema digital de la Región.

Cabe recordar que el complejo residencial de Espinardo, ubicado junto al Campus de la Universidad, nació en los años sesenta, en pleno franquismo, y fue diseñado por el arquitecto Enrique Sancho Ruano, considerado un exponente del Movimiento Moderno de Arquitectura. Impulsado por la Diputación Provincial de Murcia, su objetivo era crear una zona residencial para niños y ancianos en las afueras de Murcia en un espacio de más de 100.000 metros cuadrados.

Las obras comenzaron en 1964 y concluyeron en 1969. La inauguración tuvo lugar el 14 de abril de 1970. Se levantaron hasta 18 pabellones. Sin embargo, con el paso del tiempo los edificios quedaron en desuso y acabaron desocupados, hasta que en el año 2014 dejaron de utilizarse por completo.

  • Teatro del Complejo Residencial de Espinardo -

Una década después han sido víctimas del vandalismo Hoy día es una "pequeña 'ciudad abandonada' que, como si de una película apocalíptica se tratara, traslada a un barrio de los años sesenta desértico e inquietante", como así la describía Murcia Plaza en un reportaje de la mano del fotógrafo y explorador de ruina Chembos: "Calles sin vida, una silla de ruedas dejada de cualquier manera, edificios con los cristales rotos, la vegetación acechando murales de reconocidos pintores murcianos, una iglesia con valiosos tesoros artísticos profanada por pintadas y hasta un teatro desmantelado que habla de tiempos mejores... como si se hubieran ido de allí con prisas", escribía la redactora Cristina Fernández.

Murcia busca ser un polo de empresas tecnológicas

En 2023, el Gobierno regional se propuso transformar más de 20.6780 metros cuadrados del complejo y convertirlos en una ciudad tecnológica, cuyo principal emblema sería la sede de la Agencia de Transformación Digital, que estará integrada por 350 trabajadores y cuyo objetivo es doble: "Potenciar digitalmente la Administración autonómica y convertir a la Región en un polo de atracción de empresas tecnológicas en el sur de Europa".

La Agencia permitirá "centralizar todos los servicios de informática y telecomunicaciones de la Comunidad", según apuntan desde el Ejecutivo auotnómico, que recuerdan que detallan que los espacios en los que se ubicarán los 350 trabajadores del sector digital "están diseñados y pensados para potenciar el trabajo en equipo, el talento y la creatividad, con grandes áreas abiertas y de trabajo compartido". 

La licitación se puso en marcha dos años después, en julio de 2025, con un presupuesto de 16,5 millones. Casi una año después, la adjudicación ya está cerrada, aunque falta el último trámite: la firma del contrato. El adjudicatario dispondrá de dos años para ejecutar los trabajos. 

El proyecto, en concreto, se centra en la recuperación del edificio K, que hoy día permanece en avanzado estado de abandono y cuyo conjunto se encuentra catalogado como Bien Inventariable por la Dirección General de Bienes Culturales. El inmueble, pese a todo, presenta "un notable interés como representante de la arquitectura contemporánea", lo que ha justificado la apuesta por la rehabilitación frente a una obra nueva, como así explican los promotores el proyecto. Ahora volverá a cobrar vida.

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo

La Carroza Real vuelve este sábado a la Plaza Belluga de Murcia con las arias de ópera más conocidas
Vecinos de Espinardo claman por un centro cultural tras siete años de vacío y respaldados por veinte asociaciones