El presidente de los empresarios de La Manga y Cabo de Palos, Pepe Espinosa, ha trasladado al delegado del Gobierno en la Región de Murcia tres de las principales preocupaciones del sector turístico de cara a la próxima temporada, centradas en la imagen de las playas, la burocracia para actividades deportivas y la seguridad marítima en el Mar Menor.
Según ha explicado Espinosa, uno de los asuntos más urgentes es la situación de las instalaciones temporales en las playas, donde actualmente se está obligando a separar sombrillas y chiringuitos hasta 50 metros al considerarse actividades distintas. A juicio de los empresarios, esta medida está generando “una imagen turística muy mala”, algo que incluso el propio delegado del Gobierno reconoció como “extraño” durante el pasado verano.
El representante empresarial también cuestionó la base jurídica de esta interpretación, al señalar que los artículos en los que se apoya Costas estarían anulados desde 2024. No obstante, subrayó que el margen de maniobra es limitado, ya que el Ayuntamiento de Cartagena no presentó alegaciones en el plazo establecido, lo que ha reforzado la interpretación actual de la normativa.
Ante esta situación, el delegado del Gobierno se ha comprometido a trasladar el asunto al secretario de Estado con el objetivo de buscar una solución política que permita corregir el problema de cara a la temporada turística.
Otro de los puntos abordados fue la regulación de las actividades deportivas en las playas. En la actualidad, las empresas deben solicitar autorización con hasta tres meses de antelación, lo que, según Espinosa, dificulta la planificación y limita la oferta turística. Como alternativa, los empresarios proponen la creación de un listado de empresas habilitadas mediante declaración responsable, que permita agilizar los trámites y fomentar la actividad.
El tercer bloque de preocupaciones se centra en la seguridad marítima en el Mar Menor, especialmente en relación con el uso de motos acuáticas y la convivencia con las zonas de baño. Espinosa alertó de la sensación de falta de control en la laguna, donde “parece que se puede hacer cualquier cosa sin criterio náutico”.
En este sentido, el delegado del Gobierno trasladó un mensaje más optimista, asegurando que ya se está trabajando en medidas para mejorar la seguridad y que podrían anunciarse novedades antes del verano.