Los empresarios de La Manga esperan que la temporada turística de este verano mantenga unos niveles de actividad muy similares a los registrados el pasado año. Así lo ha señalado su presidente, Pepe Espinosa, quien apunta que las reservas y las previsiones actuales invitan al optimismo pese al contexto internacional.
Según explica, la situación geopolítica está favoreciendo que una parte de la demanda turística se decante por destinos nacionales, una circunstancia que podría contribuir a sostener la afluencia de visitantes durante los próximos meses.
A pocos días del inicio de la temporada alta, el sector permanece pendiente de la reunión de coordinación en materia de seguridad, en la que se abordarán cuestiones relacionadas con el tráfico, los accesos y la gestión de espacios públicos. Espinosa señala que las instalaciones de playa ya se encuentran preparadas, aunque considera necesario mejorar algunos aspectos de cara al futuro.
Entre las principales reivindicaciones figura el adelanto del dispositivo de protección y vigilancia en las playas. Desde Hostetur consideran que la presencia de estos servicios debería comenzar antes de julio, especialmente durante los fines de semana de junio, cuando la llegada de visitantes ya es significativa.
La asociación también trasladará estas demandas al nuevo delegado de Litoral, Álvaro Valdés, en una reunión prevista para esta semana. El objetivo es avanzar en una mayor coordinación y planificación de las actuaciones para la próxima temporada estival.
En este sentido, Espinosa ha valorado positivamente el reciente cambio en la gestión del área de Litoral, destacando la mejora de la comunicación entre la administración y el sector turístico. A su juicio, la interlocución actual facilita el planteamiento de propuestas y la búsqueda de soluciones a los problemas que afectan a La Manga.
Otro de los asuntos que sigue preocupando a los empresarios es la situación de los chiringuitos y del resto de instalaciones temporales de playa. Hostetur considera que apenas se han producido avances respecto al verano anterior y reclama un trabajo jurídico y administrativo que permita resolver definitivamente esta cuestión.
Desde la asociación sostienen que las actuales limitaciones no reducen la ocupación de las playas y sí generan dificultades para la imagen turística del destino. Por ello, pedirán que durante los próximos meses se estudien alternativas que permitan llegar al verano de 2027 con una solución estable.
En cuanto a la actividad económica, Espinosa prevé un comportamiento similar al del pasado año tanto para el sector hotelero como para el conjunto de la oferta turística de La Manga, pese a las dificultades existentes en el mercado de alquiler vacacional.