El Ayuntamiento de Los Alcázares ha puesto en marcha un nuevo proceso para adjudicar la explotación de los servicios de temporada en el litoral del municipio, que incluye chiringuitos, zonas de hamacas y sombrillas, así como actividades náuticas y de ocio en el mar.
En total, se han configurado 21 lotes diferenciados distribuidos a lo largo del dominio público marítimo-terrestre, abarcando enclaves como el paseo de La Concha, el paseo Manzanares, el paseo Espejo, Los Narejos o Las Salinas. Cada uno de estos espacios incluye una dotación mínima de servicios que, en la mayoría de los casos, combina chiringuito con mesas y sillas, a lo que se suman otras instalaciones como hamacas, sombrillas o equipamientos acuáticos.
El objetivo del Consistorio es garantizar la prestación de estos servicios durante la temporada alta, en un municipio cuya población se multiplica en los meses de verano y donde la demanda turística exige una oferta estructurada en playas. Según recoge la documentación técnica, el Ayuntamiento carece de medios propios suficientes para gestionar directamente estas instalaciones, lo que justifica su adjudicación a empresas especializadas.
De chiringuitos a parques acuáticos
Los servicios incluidos abarcan desde los tradicionales chiringuitos —con venta de bebidas, helados y alimentos— hasta zonas de sombra con mesas y sillas, alquiler de hamacas y sombrillas o actividades como patines acuáticos, kayak, paddle surf o parques acuáticos hinchables para niños.
Además, algunos lotes contemplan instalaciones específicas como canales de entrada y salida para embarcaciones o espacios destinados a la práctica de deportes como el kite surf.
Un único lote por empresa
El modelo de adjudicación establece que cada licitador solo podrá optar a un único lote, con el objetivo de favorecer la concurrencia y evitar la concentración de la explotación en pocas manos. Asimismo, se han diseñado lotes independientes de sombrillas y hamacas en determinadas zonas para permitir que establecimientos hosteleros ya existentes puedan complementar su actividad.
Contrato de hasta cuatro años
La duración inicial de las autorizaciones será de dos años, con posibilidad de prórroga hasta un máximo de cuatro, siempre condicionada a la autorización anual de la Demarcación de Costas del Estado.
Las temporadas de explotación variarán en función del tipo de instalación, con periodos que van desde los cuatro meses —entre junio y septiembre— hasta cerca de ocho meses y medio, desde marzo hasta mediados de noviembre.
Dependencia de Costas y normativa vigente
La puesta en marcha de estos servicios estará supeditada en todo momento a los permisos de la Demarcación de Costas, así como al cumplimiento de la normativa estatal y autonómica en materia de litoral, actividad económica y régimen local.