La actividad pesquera también ha cerrado el verano con un balance positivo en Cartagena. La Cofradía de Pescadores ha comercializado alrededor de 97.000 kilos de pescado durante los meses de julio y agosto, con una facturación cercana a los 800.000 euros y casi 16.000 cajas subastadas en la lonja.
Así lo ha explicado a Murcia Plaza el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Cartagena y presidente de la Federación Murciana de Cofradías de Pescadores, Bartolomé Navarro, quien considera que la temporada estival “ha ido muy bien” tanto por el volumen de capturas como por las ventas alcanzadas.
La campaña, no obstante, todavía no se da por terminada. Navarro sitúa el cierre real del verano alrededor del 15 de septiembre, coincidiendo con la vuelta a la actividad de muchos empresarios y con el descenso progresivo de la población en las zonas costeras.
Los precios ya han comenzado a moderarse respecto a las semanas de mayor demanda. En la primera subasta de septiembre se registró una ligera bajada en comparación con el lunes anterior, aunque el responsable de los pescadores cartageneros mantiene su valoración positiva de la temporada.
Las cifras adquieren además una mayor relevancia por la reducción que ha sufrido la flota local durante los últimos años. La Cofradía de Cartagena cuenta actualmente con alrededor de 34 embarcaciones y ha perdido cuatro de los ocho barcos de arrastre que llegó a tener, por lo que únicamente conserva cuatro dedicados a esta modalidad.
El calentamiento del mar reduce las capturas
El balance podría haber sido todavía mejor de no ser por las sucesivas olas de calor y el aumento de la temperatura del Mediterráneo. Navarro asegura que el agua llegó a situarse entre los 28 y los 30 grados durante algunos momentos del verano, unos registros que no recuerda haber visto en los 16 años que lleva trabajando en la cofradía.
“Cuando se producían las olas de calor, nuestra producción pesquera se veía mermada. El pescado buscaba aguas más frías y se desplazaba hacia zonas de mayor profundidad", explica el patrón mayor.
Este comportamiento obligó a los barcos a cambiar sus áreas habituales de trabajo y redujo las capturas en las zonas más próximas a la costa. Una situación que se revertía cuando descendían las temperaturas y las diferentes especies regresaban a aguas menos profundas.
"Podría haber sido un verano mejor porque, si no hubiéramos tenido tantas olas de calor y tan seguidas, se habría capturado más pescado", sostiene Navarro. El presidente de la Federación Murciana de Cofradías advierte de que el sector ya percibe con claridad los efectos del cambio climático: "Está influyendo en el hábitat de los fondos marinos y nosotros lo notamos mucho".
Una reunión para evaluar el verano en toda la Región
Por el momento, estas cifras corresponden únicamente a la Cofradía de Pescadores de Cartagena. Navarro todavía no dispone de un balance conjunto de la actividad desarrollada durante el verano por las cuatro cofradías de la Región.
La Federación mantuvo su última reunión antes de la temporada estival, alrededor del mes de mayo. El presidente prevé convocar un nuevo encuentro a mediados de septiembre para conocer la situación de cada una de ellas, recoger sus principales problemas y establecer las líneas de trabajo para los próximos meses.