El sector pesquero atraviesa una situación “muy complicada” marcada por el encarecimiento del combustible, pese a que la demanda de pescado y marisco se mantiene fuerte en plena Semana Santa. Así lo explica Bartolomé Navarro, patrón mayor de los pescadores de Cartagena y la Región, quien advierte de que el precio del gasóleo está poniendo en jaque la viabilidad de muchas embarcaciones.
Actualmente, el gasóleo bonificado se sitúa en torno a 1,20 euros, pero las ayudas aprobadas por el Gobierno no están teniendo un impacto inmediato en el día a día del sector. Según detalla, a diferencia de otras crisis como la de 2022, cuando se aplicaban descuentos directos en el repostaje, ahora las compensaciones se recibirán a posteriori. “Nos van a pedir todas las facturas y, sobre lo consumido, darán 20 céntimos por litro, pero lo bueno sería que nos lo quitaran ya”, explica.
El problema, subraya, es que el coste operativo se ha disparado. Un barco puede gastar entre 4.000 y 5.000 litros semanales, lo que supone cerca de 6.000 euros solo en combustible. “Si vendes 9.000 euros a la semana y tienes 5.000 de gasoil más cargas sociales, tienes que amarrar”, afirma. De hecho, ya hay barcos que han optado por permanecer en puerto ante la falta de rentabilidad.
A pesar de este contexto, la actividad comercial vive un buen momento impulsado por la alta demanda en hostelería durante estas fechas. “El pescado va a millón”, asegura Navarro, quien señala que las ventas están siendo especialmente intensas al inicio de la semana, coincidiendo con el aumento de reservas en restaurantes.
Este tirón también se refleja en los precios, especialmente en el marisco. La gamba roja ha alcanzado los 115-120 euros el kilo, frente a los 70-80 euros de la semana anterior. “Aquí en Cartagena estamos muy contentos porque hay mucho pescado y va caro”, señala.
Sin embargo, la incertidumbre a medio plazo sigue siendo elevada. El sector teme que el encarecimiento del petróleo continúe agravándose por la situación internacional, lo que podría obligar a más embarcaciones a cesar su actividad. “Si esto se alarga en el tiempo, es un desastre”, advierte.
En paralelo, desde el sector reclaman más apoyo institucional. Navarro pone como ejemplo las ayudas aprobadas en Andalucía, donde algunos barcos han recibido entre 30.000 y 40.000 euros tras los temporales, y confía en que en la Región de Murcia puedan articularse medidas similares, aunque reconoce las diferencias de peso entre territorios.
Respecto a las ayudas anunciadas por el Gobierno regional, puntualiza que no están dirigidas exclusivamente al sector pesquero. De los 4,5 millones de euros previstos, una parte se canalizará a través de programas como el GALPEMUR y fondos europeos FEMPA, pero también se repartirán entre agricultura, ganadería, ayuntamientos y otras entidades. “Para el año que viene habrá más dinero, pero no es solo para pescadores”, explica.
Más cuota para la gamba roja
En el plano de la regulación, el sector recibe con cierto optimismo la previsión de un aumento de cuotas de gamba para este año. Según Navarro, se incrementarán entre 700 y 900 kilos por barco, además de contemplarse porcentajes adicionales en verano y Navidad. No obstante, aclara que no supone el fin de las restricciones, sino una flexibilización de las mismas.
En conjunto, el sector vive una paradoja: una Semana Santa con alta demanda y buenos precios, pero con unos costes que amenazan con hacer inviable la actividad si no se estabiliza el precio del combustible.