MURCIA. El subsuelo de Murcia sigue reescribiendo su propia historia islámica. La actual campaña de excavaciones de verano en el Castillejo de Monteagudo, enmarcada en el proyecto estratégico de Las Fortalezas del Rey Lobo, ha sacado a la luz un descubrimiento arqueológico completamente inédito: el trazado de un tercer recinto amurallado que rodeaba el palacio de Ibn Mardanís. El concejal de Pedanías y Vertebración Territorial, Marco Antonio Fernández, junto al presidente de la Junta Municipal de Monteagudo, David Campoy, han visitado los trabajos sobre el terreno para conocer de primera mano los avances de una investigación que está cambiando lo que se sabía sobre la defensa de este complejo palacial.
Un muro de 54 metros oculto bajo los limoneros
El gran hallazgo de esta campaña de 2026 se localiza en la zona más baja de la ladera este, justo bajo los terrenos de un antiguo huerto de limoneros de propiedad municipal. Allí, oculto por capas de tierra acumuladas durante siglos, los arqueólogos han desenterrado un muro de gran recorrido que ya supera los 54 metros de longitud documentados y mantiene una altura media de un metro.
La estructura, realizada con la técnica de tapia calicastrada típica del Castillejo, conserva incluso las huellas de los antiguos encofrados de madera medievales. Por su ubicación y dimensiones, los expertos interpretan que se trata de una cerca o tercera muralla que se encargaba de cerrar y proteger todo el espacio inferior del cerro, ampliando notablemente el perímetro fortificado que se conocía hasta la fecha.
El misterio de un enterramiento extramuros
Además de las imponentes estructuras defensivas, la excavación ha deparado otra sorpresa de gran valor científico: la localización del enterramiento de un individuo adulto en el exterior del recinto amurallado.
Los trabajos de exhumación están siendo dirigidos minuciosamente por la antropóloga física de la Universidad de Murcia, María Haber. A partir de ahora, los restos óseos se someterán a análisis especializados en el laboratorio con el objetivo de determinar la cronología exacta de la tumba, las características físicas del individuo y las posibles causas de su muerte, lo que abrirá una nueva ventana a la vida cotidiana y los rituales de la época.
Relevo estudiantil para seguir desenterrando la historia
Este avance histórico ha sido posible gracias al esfuerzo del primer turno del Programa de Voluntariado Arqueológico, en el que han participado 18 estudiantes y apasionados del patrimonio en colaboración con la Universidad de Murcia. Los jóvenes han trabajado en todas las fases del proceso, desde la excavación manual y el registro estratigráfico hasta la limpieza y conservación preventiva de las piezas halladas.
La campaña está teniendo tanto éxito entre los futuros profesionales que 15 de los 18 estudiantes del primer turno han decidido repetir la experiencia y enlazar con el segundo grupo de trabajo, que arrancará este próximo lunes 20 de julio. Junto a cuatro nuevas incorporaciones, este equipo continuará las labores de excavación hasta el 31 de julio para seguir ensanchando los límites y desvelando los secretos del Palacio de Ibn Mardanís, consolidando a Monteagudo como uno de los yacimientos más vivos e importantes de todo el municipio.