CARTAGENA. El capitán Alatriste ya es inmortal en la ciudad que vio nacer a su creador, Arturo Pérez-Reverte, el escritor más universal de Cartagena. El propio autor descubrió el monumento al célebre personaje, protagonista de una saga de aventuras de ocho novelas (serán nueve, a falta del desenlace) ambientadas en el el Siglo de Oro español. La escultura, modelada por el escultor Salvador Amaya a partir de un boceto original del pintor y amigo del escritor Augusto Ferrer-Dalmau, queda instalada para siempre en la plaza del Cuartel del Rey, frente al Arsenal Militar. Un lugar cargado de simbolismo, pues era el emplazamiento que abastecía a la flota que trasladaba tropas hacia Flandes y estaba considerado como uno de los puntos de partida del Camino Español que recorrieron miles de soldados hacia el centro de Europa. Como diría la propia alcaldesa cartagenera, "aquí mismo podría haberse pertrechado antes de embarcar el capitán Diego Alatriste, al frente del Tercio Viejo de Cartagena".
El monumento es un doble homenaje. Primero hacia la figura del otrora periodista y escritor de éxito desde hace cuatro décadas, autor de una treintena de novelas devoradas por unos 30 millones de lectores y traducidas a más de 40 idiomas. "Arturo, te damos las gracias por llevar a Cartagena siempre en el corazón y queremos que esa gratitud sea pública y permanente con el monumento al capitán Alatriste", expresaba Noelia Arroyo. Pero el capitán Alatriste tallado en bronce con una altura de 2,4 metros también es un tributo los Tercios españoles y a los hombres y mujeres de armas vinculados a la historia de Cartagena.
Uno de los sillares de la base del monumento incorpora una inscripción elaborada expresamente por el propio Pérez-Reverte, dedicada "a los soldados españoles que a lo largo de los siglos embarcaron en Cartagena para combatir lejos de su patria". Junto al texto figura grabada en la piedra la firma autógrafa del escritor.
El germen del capitán Alatriste: Velázquez, Breda y su hija Carlota
Pérez-Reverte tomó la palabra y evocó cómo vio la luz el capitán Alatriste, cuyo primer libro publicó en 1996: nació como un homenaje a los soldados anónimos que sostuvieron la historia de España durante el Siglo de Oro. La idea brotó mientras contemplaba Las lanzas, de Velázquez, en el Museo del Prado, cuando reparó en que los hombres que habían hecho el trabajo más duro apenas aparecían representados en el óleo de La Rendición de Breda, ocultos tras los generales, los caballos y las banderas.
Él quiso relatar "la historia de esas lanzas, de los hombres que estaban detrás" para reivindicar a quienes combatieron durante siglos lejos de su tierra y cuyo sacrificio apenas ha ocupado espacio en las páginas de historia. Su objetivo, como tantas veces ha contado, era recuperar tanto "la luz y la gloria de aquella época como sus sombras y contradicciones".

- Arturo Pérez-Reverte, en Cartagena. -
- Foto: EFE / MARCIAL GUILLÉN
El empeño adquirió un cariz personal, cuando además se involucró su hija Carlota, coatuora de la primera novela de la saga. Ella, que tenía 12 años, estudiaba un Siglo de Oro despachado en apenas una página y media de su libro del colegio. Pérez-Reverte quiso ofrecerle a su hija y a toda una generación una forma distinta de acercarse a esa parte de la historia de España, recuperando la memoria y las aventuras de los hombres que hicieron posible aquel periodo histórico.
En su intervención ante una repleta plaza de autoridades y también vecinos, Reverte relató el sacrificio de "esos hombres que embarcaron por aquí, camino de lugares donde iban a dejarse la vida, la salud, donde obtuvieron poca gloria y mucha miseria, como ocurre a todos los soldados honrados que mueren siempre". Esos combatientes eran "españoles mal pagados, mal tratados siempre, abandonados a menudo, porque supieron por honor, por punto de honor, por lo que fuera, hacer su papel con honra, con decencia y con valentía".
Y terminó con un "sincero" agradecimiento a la alcaldesa, a sus amigos, a la Armada y a su "querida Cartagena que ha hecho esto posible".
Piedra de los muelles del siglo XVII
Los bloques de piedra, explican fuentes municipales, proceden de los muelles del Arsenal construidos en el siglo XVIII conforme a los proyectos de Jorge Juan y Sebastián Feringán. Durante casi tres siglos estuvieron en contacto con el mar y acogieron el atraque de barcos de madera, hierro y acero. En su superficie se han conservado las huellas dejadas por los organismos marinos que los colonizaron.
"Son bloques que han visto el atraque de cientos de buques de madera, de hierro y de acero durante casi tres siglos", enfatizó Arroyo, quien agradeció a la Armada la cesión de las piezas y la colaboración del almirante del Arsenal para hacer posible el monumento. Estos elementos permiten recordar a los Tercios españoles, honrar a quienes han defendido España a lo largo de la historia y homenajear a Pérez-Reverte. "El niño que jugaba con una espada imaginaria en el poblado de Repesa ha hecho que el mundo entero haya vuelto a disfrutar de las novelas de capa y espada con el capitán Alatriste", comentó Arroyo.
"Como Alatriste, Pérez-Reverte nunca ha rehuido una pelea"
La regidora, por su parte, reivindicó que la ciudad había buscado "el mejor proyecto" por tratarse de un homenaje a Pérez-Reverte y de la incorporación de un nuevo monumento al casco histórico. Sobre los autores, detalló que Ferrer-Dalmau elaboró el boceto del personaje y destacó de Salvador Amaya "el rigor con el que retrata a los personajes", además de "hacer respirar al bronce".

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- Foto: EFE / MARCIAL GUILLÉN
Arroyo recordó los comienzos de Pérez-Reverte como periodista en la delegación de La Verdad que dirigía Pepe Monerri (el mismo que siempre cita como ejemplo de cómo hay que preparar una entrevista) y remarcó que Cartagena siempre ha seguido la trayectoria de Pérez-Reverte. Destacó su capacidad para reunir prestigio literario y respaldo de millones de lectores. "Pocos creadores son capaces de lograr la magia de llegar a tanta gente con tanta calidad", dijo la alcaldesa, que también recalcó la independencia mantenida por el escritor a lo largo de su trayectoria. "Como Alatriste, Pérez-Reverte nunca ha rehuido una pelea" y "su espada se mueve por igual a izquierda que a derecha", añadió.

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- Foto: EFE / MARCIAL GUILLÉN
La alcaldesa reveló que esa defensa de su libertad hacía difícil que el escritor aceptara un homenaje personal. "Finalmente, lo hemos conseguido con la pequeña treta de proponerle un monumento a uno de sus hijos literarios. ¿Qué padre va a negarse a un reconocimiento para uno de sus hijos?", señaló.

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- Foto: AYUNTAMIENTO DE CARTAGENA
El momento del descubrimiento de la estatua estuvo acompañado por la Unidad de Música del Tercio de Levante de la Armada, que interpretó la fanfarria compuesta por el músico jumillano Roque Baños para la película Alatriste, dirigida por Agustín Díaz Yanes. La Unidad de Música interpretó además otras piezas durante una ceremonia en la que el monumento estuvo escoltado por quince recreadores históricos de la Asociación Tercio Viejo de Cartagena y de la Asociación Cultural Yecla Siglo de Oro, caracterizados como capitán, abanderado, tambor, arcabuceros, rodelero y piqueros de los Tercios españoles.
La iniciativa para rendir este tributo fue planteada por la alcaldesa y poteriormente fue aprobada por unanimidad por el Pleno del Ayuntamiento. El proyecto había sido presentado previamente en la Real Academia Española por Arroyo, Pérez-Reverte y los autores de la obra, según recuerdan fuentes municipales.