MURCIA. El final de la Semana Santa se acerca y las personas buscan desconectar de estos días tan ajetreados. Antes de que llegue el asfixiante calor de verano hay que aprovechar y buscar playas, no tanto para bañarse -que también-, sino para pasear y ver los rincones perdidos de la Región de Murcia. Existen rutas que mezclan el paisaje costero con el paisaje montañoso, lo que permitirá a aquellos que ya ansían ver el mar poder empezar a degustar sus vistas. Para ello solo se necesitará un calzado cómodo, una ropa ligera y una predisposición a adentrarse en los caminos de playa y montaña.
Parque Regional de Cabo Cope y Puntas de Calnegre

- Puntas de Calnegre. -
- Foto: TURISMO REGIÓN DE MURCIA
Remontarse a la prehistoria y al siglo XVI en el mismo lugar es posible en el Parque Regional de Cabo Cope y Puntas de Calnegre, entre Lorca y Águilas. Allí se puede encontrar restos materiales e inmateriales de humanos que se consideran de interés histórico. Defenderse del enemigo es una obligación, y aquí fue posible gracias a la Torre de Cope, una fortaleza que se construyó por el siglo XVI para proteger a los pastores y pescadores de los ataques de los piratas berberiscos y de los corsarios norteafricanos.
Este monumento está considerado de Bien Interés Cultural (BIC). Una vez se abandona la historia y se vuelve a un presente con buen tiempo, el parque permite disfrutar de varios elementos como costas acantiladas o calas, y de la fauna del lugar como la tortuga mora, el águila perdicera, el búho real o el halcón peregrino. Para defenderse del peligro, este enclave cuenta con la Torre de Cope, que se construyó por el siglo XVI para defender a los pastores y pescadores de los ataques de los piratas berberiscos y de los corsarios norteafricanos, y que está protegido con la categoría BIC.
Parque Regional de Calblanque, Montes de la Ceniza y Peña del Águila

- Playas de Calblanque. -
- Foto: TURISMO REGIÓN DE MURCIA
Este paraíso de naturaleza, entre Cabo de Palos y Portmán, permite goza de un paisaje variado dentro del parque gracias a sus arenales, dunas, acantilados, calas y a las Salinas del Rasall. El enclave propicia un viaje en el tiempo con los restos arqueológicos, desde el Neolítico hasta la época romana, que se pueden observar; con los diferentes espacios donde se vislumbran los restos de la actividad minera de la zona y con las baterías militares de Las Cenizas y La Chapa que afirman el poder estratégico en el ámbito de defensa que ha tenido la zona.
Sierra de la Muela, Cabo Tiñoso y Roldán

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- Foto: MP
Entre aguas y rocas se encuentra, dentro de Cartagena, Mazarrón y Fuente Álamo, un espacio natural declarado como ZEPA (Zona de Especial Protección para Aves) y LIC (Lugar de Importancia Comunitaria). Mientras se disfruta de la brisa marina y de los relieves costeros como acantilados, bahías, calas y playas, se puede descubrir que los volcanes no son cosa de las películas ni se encuentran en lugares remotos, sino que en la propia Región se puede deleitar, en esta misma sierra, con el volcán con la erupción más reciente de la Región de Murcia.
Portmán

- Bahía de Portmán. -
- Foto: AYUNTAMIENTO DE LA UNIÓN
Esta pedanía minera que pertenece a La Unión ha sido punto clave para el reparto de los minerales como el metal que producía la zona en la época romana gracias a su playa. Pero los restos que los romanos recogían para distribuir hoy en día permanecen a cielo descubierto para que cualquiera los pueda visitar. No parece que esa época se encuentre muy lejos en el tiempo porque aún están en pie los edificios que, hace miles de años, se dedicaban a esta actividad. Visitar la montaña y la playa de Portmán es volver a esa época en la que allí solo se hablaba de minerales. Y además Portmán es una opción ideal para comer un caldero, plato típico de arroz de la zona.