MURCIA. Cuenta atrás para la huelga general. Los sindicatos de la Región de Murcia están poniendo toda la carne en el asador para el próximo 11 de noviembre, cuando esperan paralizar las fábricas y llenar las calles en el momento de mayor movilización social y laboral. En este contexto, Teresa Fuentes, secretaria general de CCOO en la Comunidad, tiene claro que este era el momento adecuado para la protesta, con una sociedad indignada por el precio de la vivienda y concienciada de que los derechos se defienden en las calles. Por tanto, se muestra optimista respecto a la capacidad de organización sindical a partir de ahora en una tierra menos propensa a las manifestaciones, pero las reivindicaciones del sector del metal marcan el camino porque "este no es el fin de nada, sino el comienzo del cambio de rumbo que tiene que dar el mundo del trabajo".
-La actualidad sindical en las últimas semanas ha estado marcada por el convenio del metal. ¿Son suficientes los acuerdos alcanzados?
-En la negociación colectiva nunca tenemos todo lo que demandamos y la buena negociación es cuando ninguna de las dos partes sale contenta. Por ejemplo, para nosotros mantener el complemento de incapacidad temporal era una línea roja. Además, tenemos muy claro que no vamos a tomar decisiones unilaterales, sino que tienen que ser los trabajadores los que ratifiquen el acuerdo.
-La huelga del metal ha vuelto a conseguir que los trabajadores de la Región se organicen y salgan a las calles tras varios años de escasa movilización. ¿A qué se debe? ¿Hay una mayor organización en este sector o estamos en un clima más propenso a la protesta?
-Los trabajadores del metal están siendo un ejemplo de lucha y reivindicación. Ojalá que no se quede en algo puntual, porque en la Región de Murcia tenemos los terceros salarios más bajos de España y el número de huelgas más bajo. Por el contrario, en el País Vasco tienen la mayor cantidad de movilizaciones y los salarios más altos.
En el sector del metal hay mucha representación sindical, con grandes empresas que cuentan con su propio comité, lo que facilita la organización. También tienen ese contacto con otros territorios más propensos a la lucha, como Cádiz o el País Vasco. En los sectores más atomizados como la hostelería es más complicado, porque hay muchas empresas pequeñas y casi siempre sin representación.
Lo que me gustaría y por lo que voy a pelear como secretaria general de CCOO es que haya muchas más movilizaciones en la calle. Necesitamos más protestas y que la gente se crea el poder de la calle y la importancia de organizarse a través de un sindicato de clase. La Región de Murcia tiene muchos motivos para protestar, porque lideramos la tasa de pobreza infantil en todo el país y el 55% de la población tiene problemas para llegar a fin de mes.
-¿Podemos esperar movilizaciones similares a la del metal en otros sectores?
-Tenemos muchos motivos para que así sea. Confío en que podamos organizar a toda la gente del campo, porque las empresas están teniendo beneficios que no repercuten a los trabajadores con el convenio agropecuario caducado. También la sanidad privada es una prioridad, con 16 años sin renovarse.
Nuestra idea es movilizar a la gente y convencernos del poder que tenemos porque esa es la clave. Tenemos mucho que reivindicar en la Región de Murcia solo para mantener los derechos que tenemos, aunque el 35% de las personas se encuentran en situación de pobreza o exclusión social y no nos tenemos que conformar.
La sociedad también tiene que estar preparada, porque supone paralizar la actividad del país"
-¿Qué expectativas hay de seguimiento y participación para la huelga general?
-Esperamos que haya un seguimiento significativo y masivo. Además de la vivienda, existen unos motivos laborales muy claros para secundar esta huelga y ya hay más de 4.000 empresas adheridas en toda España. Va a ser muy importante la afluencia a la manifestación de la tarde porque tiene un gran componente sociolaboral, que es algo a lo que no estamos acostumbrados.
-¿Cree que era el momento adecuado para convocar la huelga?
-Siempre se cuestiona que nunca es el momento para una huelga general según las patronales y ciertos partidos, pero la sociedad nos lo demandaba porque sobran los motivos. Hasta ahora el problema de la pobreza se estaba viviendo con vergüenza y de manera individual, pero ahora se va a protestar de forma colectiva. Queremos canalizar esa rabia y mostrar que los tiempos han cambiado y que tenemos que organizarnos en un sindicato de clase.
La sociedad también tiene que estar preparada, porque supone paralizar la actividad del país. El desahucio de Mari Carmen ha sido la gota que ha colmado el vaso para que la sociedad despierte. Cuando se produjeron multitudinarias manifestaciones en 50 ciudades se veían pancartas con el lema “Hacia la huelga general”, así que lo que hemos hecho ha sido incorporar la fuerza de los centros de trabajo a una movilización social que ya existía y que estaba en las calles.
El objetivo es criminalizar a la clase trabajadora porque todos tenemos claro lo que significa absentismo"
-¿Cuáles son las principales reclamaciones?
-Necesitamos que la vivienda sea un derecho y no un bien de explotación que se usa para especular. También hay que poner atención a esos altos índices de precios, porque la inflación desmesurada choca con el bajo incremento de los salarios, así que pedimos que se desbloquee la negociación colectiva y que se suba el SMI un 7%. Lo que exigimos es que nuestro salario nos permita vivir dignamente.
De acuerdo con el CES, en los últimos cinco años la vivienda se ha encarecido un 56% y la cesta de la compra otro 27%, pero los salarios en la Región de Murcia solo han subido un 16%. Esto ha provocado que el 48% de la población no pueda afrontar gastos imprevistos, porque las economías familiares se han descompensado mucho conforme han subido los precios mientras Repsol, Mercadona y otras grandes empresas están en récords históricos de beneficio.
Además, hablamos de reforzar los servicios públicos frente a a aquellos que quieren privatizarlos, porque si los servicios públicos se debilitan la sociedad se vuelve más frágil y desigual. Pedimos a la Administración que tome medidas para que mejore la vida de la gente.
-¿Qué opina sobre las cifras que se están publicando de absentismo laboral?
-Yo creía que lo había visto todo hasta que la patronal Croem presentó sus 10 medidas para las elecciones y proponían recuperar el despido en situación de baja por enfermedad. Eso proviene de la campaña de absentismo que han puesto en marcha tanto el PP como la CEOE y el resto de patronales. Han cogido un informe de Randstad y han manipulado las cifras para justificar los datos, así que incluían todos los derechos de los trabajadores recogidos en los convenios, como una excedencia por cuidado de hijos, una baja por maternidad o una baja por enfermedad. El objetivo es criminalizar a la clase trabajadora porque todos tenemos claro lo que significa absentismo.
Podemos hablar de las listas de espera de la sanidad pública o las condiciones laborales de sectores como los servicios o el agro"
También plantearon que las competencias de las altas las diera el médico de la mutua, que va a mirar por el empresario, por lo que es probable que los trabajadores se incorporen enfermos porque lo más importante es la rentabilidad de la empresa. También estamos viendo ahora casos como los del metal, donde quieren eliminar los complementos de incapacidad temporal que permiten que se pueda cobrar lo mismo al estar enfermo.
-¿Qué proponen desde el sindicato?
-Si realmente quieren solucionar el problema de las personas que faltan al trabajo estamos dispuestos a hablar de por qué hay tantas bajas por enfermedad mental porque muchas personas no llegan a fin de mes. En la Región de Murcia 2 de cada 10 trabajadores son pobres, que es un índice muy alto. También podemos hablar de las listas de espera de la sanidad pública o las condiciones laborales de sectores como los servicios o el agro.
-¿Qué podría decirle a una personas que está dudando si debe secundar la huelga general del día 11?
-Es una oportunidad de reivindicar los derechos que necesitamos para seguir teniendo una vida digna. Esta huelga va de cómo vives tú y del reparto de la riqueza, porque los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres.
El poder de la clase trabajadora ha sido siempre resultado de la organización y de la presión. Nunca nos han regalado nada, así que animo a a la gente a dar el primer paso, porque este no es el fin de nada, sino el comienzo del cambio de rumbo que tiene que dar el mundo del trabajo. Todavía estamos un poco oxidadas, así que tenemos que empezar a activarnos.