MURCIA. La funeraria lorquina Lázaro Soto ya cuenta con un nuevo dueño. No en vano, acaba de ser adquirida por Salzillo Servicios Funerarios en un movimiento destinado a ganar presencia en la Región de Murcia y, en concreto, en la comarca del Guadalentín.
No en vano, Lázaro Soto presta servicio en esta zona con tanatorios en el casco urbano de Lorca, en la pedanía de La Paca y en el municipio de Águilas, así como con un crematorio en Lorca. Además, también incluye dentro de su área de actividad a Puerto Lumbreras.
Esta adquisición empezó a fraguarse hace ya varios meses, por lo que Salzillo realizó la consulta pertinente a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que dio el visto bueno en enero a esta integración.
Más tarde, ya en el mes de abril, se formalizó la compra con la firma del acuerdo por el que la propiedad pasaba a Salzillo Servicios Funerarios, lo que ahora también está teniendo su impacto en la estructura societaria del grupo lorquino.
Así, Lázaro Soto se encuentra ahora controlado por las dos compañías matrices de Salzillo en calidad de administradores únicos. Se trata de Enalta Servicios Funerarios, perteneciente al grupo Mapfre, y Albia Gestión de Servicios, que procede de la aseguradora Santalucía, tal y como consta en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME).
Por el momento, Salzillo Servicios Funerarios mantiene una facturación de 5,3 millones de euros anuales, a los que ya puede sumar la actividad de Lázaro Soto, que le aportará 1,5 millones de euros adicionales, de acuerdo con los datos de facturación consultados por Murcia Plaza. Ahora, cuenta con presencia en 9 municipios de la Región de Murcia y con una infraestructura compuesta por dos oficinas funerarias, nueve tanatorios y dos crematorios.
“La integración de Funeraria Lázaro Soto supone un paso relevante en nuestro proceso de consolidación territorial. Nos permite reforzar nuestra capacidad de servicio en una zona clave, preservando el conocimiento local y sumando nuevas capacidades para seguir evolucionando hacia un modelo de atención más cercano, innovador y centrado en las personas", celebró Eduardo Gómez, gerente de Salzillo, tras la compra de la firma lorquina.