MURCIA. La empresa de producción, envasado y comercialización de productos agrícolas Perichán ha puesto en marcha de una planta fotovoltaica flotante en una de sus fincas de Cañada Real, en Mazarrón. La instalación, ubicada sobre una balsa de riego, aprovecha una infraestructura existente para generar energía limpia sin necesidad de ocupar nuevo suelo, según han informado desde la empresa.
Se trata, según señalan las mismas fuentes, de un nuevo paso en la estrategia de sostenibilidad de la empresa, ya que al situar los paneles sobre el agua, la compañía no solo optimiza el espacio disponible, sino que integra la producción energética directamente en el corazón de su actividad agrícola, donde más se necesita.
La planta cuenta con una potencia instalada de 266,5 kWp (200 kW nominales) y está compuesta por 448 módulos fotovoltaicos. En términos prácticos, permitirá generar alrededor de 393,4 MWh al año, una cifra relevante si se tiene en cuenta el elevado consumo energético de las explotaciones agrícolas modernas.
Toda la energía producida se destinará al autoconsumo de la propia finca, principalmente para alimentar los sistemas de bombeo vinculados a los sistemas de riego por goteo, lo que permitirá cubrir una parte significativa de la demanda energética de la explotación, reduciendo tanto los costes, como la dependencia de fuentes externas.
El proyecto responde a la lógica de producir energía allí donde se consume y avanzar hacia un modelo agrícola más eficiente y preparado frente a cambios.