MURCIA. Soltec, la empresa molinense que logró convertirse en un gigante del negocio de la instalación de placas solares, ha visto reducido su tamaño a menos de una décima parte de lo que fue hace tan solo unos años. No en vano, las tensiones financieras generaron una serie de problemas de caja que le impidieron seguir firmando nuevos contratos.
Así lo reconoció la propia compañía, que anunció unos ingresos de 9 millones de euros durante el primer semestre de este año 2026. Esta reducida cantidad se debe a las consecuencias de la reestructuración que tuvo que ejecutar y que la llevó al concurso de acreedores del que solo logró salir tras la intervención del fondo DVC Partners, que compró la firma por 30 millones de euros.
No en vano, el intento de Soltec por invertir en plantas solares propias generó unas grandes pérdidas en el negocio, que se vio sin la capacidad de hacer frente a sus obligaciones con normalidad. En consecuencia, perdió la confianza de los bancos y las entidades financieras, que le retiraron los avales, lo que le impedía participar en proyectos de gran envergadura.
Por tanto, la actividad comercial de 2024 y 2025 fue muy limitada, lo que generó una escasa cartera de proyectos en marcha que derivó en el escaso resultado registrado entre enero y junio de este año.
En contraposición, en 2025 registró 65,3 millones de euros durante el primer semestre, lo que implica que se ha producido una reducción anual de hasta un 86%. No obstante, para aquel entonces ya se encontraba en concurso de acreedores y había reducido ampliamente su tamaño tras la reestructuración que tuvo que poner en marcha.
Más significativo resulta si se comparan los datos del 2024, cuando todavía mantenía su presencia en grandes proyectos y podía facturar con relativa normalidad, pues en aquel momento ingresó 236,5 millones de euros entre los meses de enero y junio. Dicho de otra forma, se ha producido una caída del 96% en las ventas en tan solo dos años.
En cualquier caso, conviene recordar que no todo son los ingresos, pues los resultados del comienzo de aquel 2024 reflejaron unas pérdidas de 125,9 millones de euros, mientras que en este 2026 el pasivo quedó en los 28 millones de euros. Además, se trata de una problemática heredada de su apuesta fallida por la energía, pues Soltec logró alcanzar los beneficios en su división industrial, aquella centrada en la producción de seguidores solares y que será el centro del negocio en los próximos años.
Ahora que ya ha cerrado la entrada del fondo DVC, la firma molinese ha logrado recuperar la actividad comercial, así que ya cuenta con la capacidad para competir por nuevas contrataciones. Por tanto, ahora apostará por posicionarse como una empresa tecnológica especializada en soluciones para proyectos fotovoltaicos utility-scale.
Según anunció, esta nueva etapa se apoya en la innovación tecnológica, la disciplina financiera, con una reducción del gasto estructural de más del 50%, y la creación de valor sostenible mediante el desarrollo e implementación de seguidores solares de última generación como principal línea de negocio. La compañía concentra así sus recursos en aquellas actividades en las que cuenta con una mayor especialización tecnológica, dejando progresivamente atrás negocios más intensivos en capital, con menor generación de caja, peores márgenes y mayor riesgo.
Fruto de la progresiva recuperación de la actividad comercial, Soltec cuenta actualmente con un pipeline superior a los 44 GW, distribuido en 420 proyectos y 26 países. La compañía ha sido seleccionada durante los primeros meses del año para las fases finales de más de 20 proyectos, actualmente pendientes de adjudicación final.
A lo largo de 2026, la compañía ha acompañado este refuerzo comercial con su presencia en algunas de las principales ferias internacionales del sector fotovoltaico en Brasil, México, Estados Unidos, Italia y Alemania, al tiempo que ha retomado progresivamente su actividad comercial y la participación en nuevas licitaciones en sus principales mercados.