MURCIA/CARTAGENA. Dos estadios convertidos en fortalezas esta temporada. El Enrique Roca y el Cartagonova no vieron perder aún a sus equipos, el Real Murcia y el Fútbol Club Cartagena, en una campaña en el grupo 2 de Primera RFEF en la que los granas y los blanquinegros están arriba en la tabla, concretamente en el tercer y en el cuarto puesto, aspirando a conseguir el liderato que dará el ascenso directo a Segunda División al término del campeonato y ocupando la zona de promoción para llegar al segundo escalón nacional.
Los dos máximos representantes del balompié regional, que militan en una categoría en la que también está el Águilas Fútbol Club -este pelando por la permanencia-, son los más productivos de los 20 que coinciden cada fin de semana cuando de jugar en casa se trata y permanecen invictos -con tres triunfos y un empate cada uno de ellos- y haciendo partícipes de sus resultados como locales a más de 90.000 espectadores en lo que se lleva de competición.
El Murcia de Sergi Guilló, que suma 16 puntos y está a uno del Villarreal B y del Real Zaragoza, logró 10 de ellos jugando al calor de su afición y es el mismo bagaje que presenta el Efesé de Íñigo Vélez, que acumula 15 y dos terceras partes de ellos logrados con la hinchada mayoritariamente de su parte. La paridad también es en el capítulo goleador con un 8-1 favorable para ambas formaciones.
Los de la capital del Segura, que cuentan con más de 19.000 abonados en la tercera categoría estatal, batieron el récord de asistencia de público en esta temporada en Primera RFEF con los 21.497 espectadores que acudieron el domingo a ver el choque empatado a cero frente al Zaragoza, una entrada sin duda de una categoría superior y que fue la tercera mejor del fútbol español ese día -sólo por detrás de los 27.935 espectadores que vieron el Real Madrid-Sevilla en el Santiago Bernabéu (4-1 para los blancos) y los 27.935 que asistieron a La Rosaleda con motivo del Málaga-Real Sociedad (2-5).
En los cuatro partidos disputados por el Murcia en esta Liga se acumulan 65.296 aficionados en las gradas -hubo 15.746 en el partido ganado por 2-0 frente al Nástic de Tarragona, 15.013 en el choque ganado por 4-0 ante el Club Deportivo Teruel y 13.040 en el 2-1 contra el Club Esportiu Europa-.
En lo que respecta al Cartagena, que acumula cerca de 7.000 abonados, su tope de afluencia al estadio en el presente curso son los 9.444 que vieron la victoria de los de la ciudad portuaria por 1-0 precisamente frente al Murcia y por detrás aparecen los 5.359 espectadores del 3-0 ante el Europa, los 5.552 del 4-1 ante el Águilas y los 5.300 que estuvieron presentes en el 0-0 contra el Nástic de Tarragona, lo que suma 25.685 en total.
En cuanto a tendencias la del Murcia, con su técnico ilicitano a los mandos desde el verano, rompe con la de las últimas campañas, en las que jugar en casa para él suponía un suplicio por los muchos puntos que dejó escapar como delante de su público. El pasado curso, sin ir más lejos, su bagaje ejerciendo la localía fue siete triunfos, cinco empates y siete derrotas, con 23 goles marcados y 22 encajados y eso le dio para sumar sólo 26 de los 57 puntos puestos en juego y acabó como el decimoséptimo de entre los 20 competidores del grupo sólo computando lo hecho en casa.
En el caso del Cartagena esa dinámica supone darle continuidad a lo hecho con Íñigo desde su llegada al club a mediados del pasado mes de febrero. Desde entonces el bagaje del Efesé en casa es de ocho victorias y cuatro empates en los 12 choques que afrontó con la hinchada animando en masa. Con el vitoriano el frente el bagaje como local es de 28 puntos de 36 posibles con 16 tantos marcados y cuatro encajados.
Estos guarismos se presentan justo ahora que ambos conjuntos afrontarán varios partidos seguidos como visitantes, los granas en Torremolinos el sábado a la una de la tarde y posteriormente en Antequera y los blanquinegros en el campo del Villarreal B el domingo a las dos y cuarto de la tarde y luego en el feudo del Real Madrid Castilla para, entre medias, visitar a la Deportiva Minera en la primera ronda de la Copa del Rey. Trasladar a domicilio lo conseguido en campo propio es otro de los objetivos de los dos equipos como parte para alcanzar el ansiado objetivo del ascenso sabiendo que siendo fiables en sus fortines ya tendrán buena parte del camino andado.